viernes, 12 de junio de 2009

38. JAVALAMBRE, 2020 m. (5k 1705+) Teruel



Como últimamente este blog ha ido más de estaciones de esquí que de grandes montañas, vamos a acabar la temporada de nieve con la visita que hicimos el pasado 2 de Mayo a la estación de Javalambre. Aunque eso sí, con una pequeña excursión montañera que nos llevó hasta la cima propiamente dicha, llamada también Javalambre, que está algo más allá de la estación.
La foto aérea que trae google earth de la zona es de las pocas que tiene nubes, así que el recorrido de nuestra excursión trasladado del GPS al google earth no es nada explícito ni exacto. Pero bueno, lo pongo de todos modos con la vista de relieve para hacernos una idea.



El esquema de pistas tampoco es muy real porque las pendientes que da están muy exageradas:



Así que vamos ya con las fotos de nuestro paseo que será lo mejor. Este es el panorama general de la estación desde el punto de llegada con los restos de nieve artificial de fin de temporada:



Allí el GPS marcaba 1.850 m de altitud. Empezamos a subir por los restos de nieve artificial y bajo un telesilla, con una pendiente de nivel azul.



Una vez llegados a los telesillas seguimos monte adelante. El terreno es de lo más transitable y además aparece surcado de caminos. En esta foto, hecha hacia atrás puede verse la línea de coronación de las pistas de esquí.



Y en esta segunda foto, también hecha hacia atrás y llegando a la cumbre se ven las inevitables instalaciones de antenas que hay en ella y al fondo, también, la línea de coronación de las pistas de esquí.



Ya sólo queda llegar hasta la cumbre (foto inicial del post) y hacernos la foto de rigor con el disparador automático.



La distancia entre el punto de salida y la cima es de 2,5 kms y el desnivel entre un punto y otro de tan sólo 170 m., así que más que excursión es un simple paseo que nos llevó poco más de 40 minutos. Al bajar lo hicimos directamente por el camino que da la vuelta sin subir al cumbrero de las pistas de esquí para echar así un vistazo a la pista más larga de la estación (esa que pintan roja), y luego ya sólo nos quedó almorzar en las vacías mesas del restaurante de la pequeña estación.



Pequeña sí, pero matona, porque los precios del forfait son como los de las kilométricas estaciones de los Alpes: un día con seguro incluido, 31 euros. ¡Caramba con los turolenses!.

sábado, 16 de mayo de 2009

37. L’AGUILLE D’MIDI, Chamonix, Francia

.


El mirador más famoso del Montblanc es un lugar curioso y extraño que merece un comentario en este blog de montes que (como conviene recordar de vez en cuando) nació en mi blog de arquitectura. Me interesan las montañas en tanto que lugares y no necesaria o exclusivamente como escenario de hazañas deportivas. Y es que tanto como de aventuras deportivas, L’Aguille d’Midi es el lugar de una tremenda hazaña de la ingeniería, porque llevar hasta los escarpados 3.850 m un teleférico, tiene su aquel.

Descubrimos este lugar la primera vez que estuve en Chamonix, en el verano de 1979 y de aquella ocasión es la diapositiva que he puesto arriba. Era agosto pero la nieve estaba recién caída. Esta última semana santa, haciendo un alto en los días de esquí de Morzine, nos acercamos de nuevo a Chamonix y, claro está, como nos apetecía enseñar el mirador a nuestra hija Elena, subimos de nuevo en el teleférico. La única hazaña de nuestra historia es pagar los 40 euros del ticket por persona.

Pongo a continuación el dibujo de las instalaciones del funicular, de los ascensores horadados en el interior de la aguja y de los puentes exteriores para acceder a las diversas terrazas; y la foto que nos hizo Elena ante el mismo panorama que hace treinta años. Ante tanta intervención humana es un consuelo saber que hay algunos fondos de foto que nunca cambiarán.





La vista principal nos ofrece cuatro puntos de gran interés: a la izquierda abajo, la gran explanada que separa la Aguille de las grandes cumbres; a la izquierda arriba, el Mont Blanc de Tacul, una cima de 4.200 m. fácilmente accesible desde la Aguille. En medio, el collado Maldito cuyo nombre lo dice todo, porque es un paso bastante complicado para quien quiera ir al Mont Blanc desde la Aguille (la vía normal sube por otro lado). Y al fondo de la imagen, el domo siempre blanco del Mont Blanc

Navegando con Google Earth por estos pagos he recolectado algunas fotos muy bonitas en que podemos ver el escenario al revés, es decir, la Aguille desde la gran explanada, la Aguille desde las laderas del Mont Blanc de Tacul y la Aguille desde el Mont Blanc.







Es una manera de consolarse por no poder subir (gracias, alpinistas que colgáis fotos en google earth).

Aunque las cumbres sean lo más espectacular, la gran explanada blanca que se contempla desde la Aguille es también un punto muy atractivo. Descubrimos que había gente que subía con esquís y que se puede bajar por ella hasta el glaciar del Mar de Glace, y por caminos hasta el mismo Chamonix, y la verdad es que nos dio mucha envidia porque deportivamente eso sí que está aún a nuestro alcance. Esta es la foto de la gran explanada por la que comienza el larguísimo descenso:



Y este es el caminito por el que se baja para iniciarlo (ojito con irse hacia la izquierda...):



Puestos a mirar hacia el Este, las cimas de la Aguille Verte y Los grandes Jourasses presiden la escena:



Mi cámara digital no tiene un gran zoom, pero como la atmósfera estaba limpísima, conseguí captar al Cervino, al fondo de la imagen:



Poco antes de tomar el funicular para bajar, nos asomamos a la terraza más próxima a Chamonix y mirando las paredes de roca y hielo que dan al valle descubrimos un par de puntitos de rojos: ¡dos tíos escalando una pared de gran dificultad y justo delante de nuestras narices! Subo la fotografía con un poco más de resolución para que pinchando sobre ellas se pueda encontrarlos fácilmente.



Ya decía al comienzo de estas notas descriptivas que es un lugar extraño, y creo yo que es porque se experimentan en él un montón de sensaciones fuertes todas juntas: impotencia, vértigo, deseo, belleza, grandeza, invasión, etc., amén de una sensación física bastante notoria: la de la falta de oxígeno y el mareíllo que se siente cuando subes las escaleras de uno a otro mirador a paso normal.

sábado, 9 de mayo de 2009

36 LAGO DE LAS MINAS DE ORO, 1.506 m (6k 250+) Morzine, Francia.



Como decía en el último post sobre las estaciones de Morzine, cuando vamos a esquiar solemos casi siempre alternar los días de esquí con pequeños paseos por la nieve, en rincones, a poder ser, poco transitados. Es una forma de recuperar la tranquila comunión con la montaña sin necesidad de programar difíciles ascensiones que merecerían una atención mayor. El sistema que seguimos es el de comprar un mapa de la zona y guiarnos por la intuición. En nuestra estancia en Morzine seleccionamos una de esas carreteras que penetran en un valle y que no tiene salida, y el motivo que convertimos en objetivo fue un pequeño laguito llamado de las Minas de Oro situado a tan solo 1.390 m.

El comienzo de estas pequeñas excursiones invernales siempre está en el punto en que la carretera está cortada por la nieve y hay que dejar el coche. Como en esta ocasión era el mes de abril, llegamos hasta las últimas casas de la Mouillete a 1186 m. Este es el momento en que iniciamos el recorrido:



Y esta es la imagen del archivo KML sobre la foto con relieve del Google Earth en que se ve el recorrido que hicimos:



Una vez llegados al lago (1390 m) y como sólo llevábamos andando 45 minutos seguimos hacia arriba hasta completar por lo menos una hora de marcha.



Pero como había bastante nieve perdimos el camino y subimos por unas pendientes algo incómodas. Cuando dejamos el bosque atrás estábamos ya a 1506 m, y por delante se abría una suave subida hacia el Cold de Coux (1920 m) que debe ser una delicia para hacer esquí de travesía por su amplitud y lo suave de sus pendientes:



En la nieve primavera y con grandes espesores puedes encontrarte con zonas poco apelmazadas en las que puedes meter el pie hasta las ingles, así que parece recomendable usar esquís de montaña o raquetas. Como nosotros íbamos de paseo decidimos tirar para abajo, eso sí, por el camino bueno (véase la cantidad de nieve en el camino):



Junto al lago nos aposentamos en esta deliciosa cabaña donde hicimos un almuercillo y estuvimos leyendo al sol durante una hora.




Por si fueran pocas las bellezas de la mañana, el monte de enfrente nos regaló con el espectáculo de un alud que nos dejó impresionados. Lástima que para cuando puse la cámara en formato de video ya había pasado lo más fuerte, pero aún así se ve algo:



Y para terminar el reportaje, una foto desde la zona del lago hacia el valle por el que habíamos venido y por el que teníamos que bajar:



Excursión/paseo realizado el 15 de abril del 2009 con Rosalía y Elena.
Total de la subida: 3 kms, 250 m. de desnivel, 1 hora.

viernes, 1 de mayo de 2009

35 MORZINE AVORIAZ LES GETS, esquí en Alpes SS 2009




Hace unos años las estaciones de esquí de los Alpes nos parecían algo remoto y casi inalcanzable, pero gracias a los vuelos baratos y a los ánimos que de vez en cuando da algún ministro de industria patriota diciendo que para combatir la crisis mejor “que esquiemos en España y que no vayamos a los Alpes”, creo que dentro de poco vamos a conocerlas mucho mejor que las más cercanas.

Esquiar en los Alpes es un lujazo y no por el precio, que es poco más o menos como aquí, sino por la cantidad de recorridos que ofrece cada estación y la calidad de la nieve.
Como el aeropuerto con más vuelos baratos es Ginebra y el centro de esquí más cercano y conocido es Morzine, para allí que nos fuimos esta semana santa del 2009. Caía a mitad de abril pero como en este invierno había nevado mucho no había ningún problema de esquí siempre y cuando no se le hagan ascos a la nieve primavera.. Morzine está a tan sólo 1.000 metros de altitud y como veremos en las fotos que aquí traigo ¡pudimos bajar esquiando hasta el mismo pueblo!
Para abrir boca pongo arriba (cortado en dos partes, pues no me cabe de una vez en el scanner) el gran plano-esquema de la zona esquiable de Portes du Soleil que agrupa nada menos que 12 estaciones de esquí, 7 francesas y 5 suizas. Tanto remonte, tanta pista y tanto nombre, abruma un poco al novato, pero como nuestra intención no era comernos toda la nieve sino pasar unos días tranquilos, exploramos tan sólo Avoriaz, Les Crosets y Les Gets.

La curiosidad nos llevó en primer lugar a Avoriaz, pues su emplazamiento a 1.700 mts encima de un tremendo acantilado había despertado mi interés en el reconocimiento previo que hice de la zona con google earth. Cogimos el forfait y el primer telesilla en el aparcamiento de Le Prodains y en cuanto divisamos el núcleo residencial de Avoriaz le hice unas cuantas fotos. Es un poblado caótico de edificios de apartamentos a cual más abigarrado y forrados de madera en el que no hay coches y todo se mueve con esquís, trineos y remontes.




No me hago la idea de meterme en un sitio así y más si está tan atiborrado de ingleses, como parecía ser el caso, pero en fin, hay gustos para todo.

Lo segundo que yo buscaba era la vista de los Dents du Midi, que también había descubierto en una foto publicitaria de la estación. Subimos por tanto a Chavanette y desde su collado pudimos contemplar esas magníficas rocas y hacer esta foto:



Allí mismo está la frontera con Suiza y comienza la estación de Les Crosets, pero el acceso directo tiene su miga porque es a través de una larguísima y pendiente pista negra llena por completo de bañeras que llaman “el muro suizo”. Como aún estábamos algo fríos para meternos en aventuras preferimos acceder por la vecina pista de Cuboré (que no es negra pero que también es toda de bañeras) y el Pointe de Mossette. En la estación de Les Crosets pudimos ver la última extravagancia que han inventado para entretener a los esquiadores más osados: una piscina alargada de poco fondo en la que los esquiadores pueden probar el esquí acuático después de descender por la nieve. Los más probaban el agua, así que, o tenían otra vestimenta a mano o ya me dirás como acababan el día. Me pareció tan peregrino el invento que no hice foto, pero a cambio si hice una panorámica de la estación en la que se puede ver al fondo y a la izquierda el denominado Muro suizo:



La última foto que pongo de ese primer día es la del descenso desde Avoriaz hacia el coche para mostrar su tremendo acantilado y los no menos tremendos bloques de apartamentos que surgen de su cima.



Rara vez esquiamos dos días seguidos, así que en los días intermedios hubo paseos y excursiones montañeras, pero eso lo contaré en otras entradas. El siguiente día de esquí fue para explorar la zona de les Gets que es bastante más baja que Avoriaz pero que tenía tanta o más nieve, y una amplitud, enlaces y perspectivas que no me imaginaba. Una vez que alcanzamos el cumbrero que separa Morzine de Les Gets, que solo tiene1505 m. de altura bajamos a les Gets e hice esta foto:



Luego subimos a La Rosta y nos llevamos la sorpresa que desde allí se divisa todo el macizo del Montblanc. Había neblina y nubes al fondo pero ya se imagina uno la grandeza de la perspectiva con esta foto:



Pasamos el día esquiando en las largas pistas de Le Ranfolly y en el valle de Chamoisserie que corresponde al famoso puerto del tour de “La Joux Plane” (recuerdo a Pepe Garrido que seguro que también lo habrá subido en bici).



Y finalmente bajamos esquiando hasta el mismísimo Morzine (1000 metros) por la única pista que tenían aún habilitada. Todo un lujo:



El tercer día de esquí volvimos a subir a Avoriaz con la intención de llegarnos hasta Chatel pero nos pilló una tormenta de nieve de las que asustan. Sobre todo porque... justo cuando llegamos a sitio seguro ¡se le rompió la bota a Rosalía! Si le llega a pasar en medio del temporal hubiéramos tenido que pedir socorro a las motos y no hubiera sido fácil dar con ellas en medio de la ventisca. No pudimos bajar esquiando hasta el coche y tuvimos que coger el funicular del acantilado pero ahí estamos la mar de contentos y sonrientes (una vez seguros), remozándonos de nieve en plena semana de pascua.

lunes, 6 de abril de 2009

34. TRAVESIA DE LA SIERRA DE ABODI 1.520 m. (21k 550+) Pirineo Navarro



Otoño de 1978. Hace unos meses que se cumplieron treinta años desde que hiciéramos esta larga y bonita excursión, pero la recuerdo muy bien porque hubo en ella muchas cosas novedosas e interesantes.

Nos acabábamos de casar, yo era nuevo en Bilbao y me apetecía conocer montañas, así que busqué un club de los que organizan salidas colectivas y nos hicimos socios. El elegido fue el Club Juventus que tenía su sede en la Plaza Nueva. La primera excursión programada era a la Sierra de Abodi, y allí que nos apuntamos. No debía de tener ni idea de por dónde caía aquello.

El autobús tuvo que salir muy pronto de Bilbao para llegar hasta Ochagavía y que pudiéramos empezar a andar a primera hora de la mañana. Iba lleno o casi lleno, y en el trayecto empezamos a oír conversaciones y a entrar en contacto con los colegas montañeros. La primera impresión fue que en el club “juventus” la juventud no era uno de sus principales activos: abundaban los “chicos viejos”, especie muy frecuente en los clubs de montaña. Unas “chicas viejas” que venían detrás de nuestro asiento comentaban que a pesar del madrugón ellas preferían este tipo de salidas de un solo día: “cuando vas de sábado acabas en alguna discoteca y terminas agotada: una excursión así “no compensa”, -solemos recordar entre risas que se decían una a la otra.

Bueno, el autobús nos dejó en el puesto fronterizo de la carretera que pasa a Francia por el puerto de Larrañe y, para mi sorpresa, había caído una de las primeras nevadas del año. Creo que nunca antes había hecho una larga excursión por nieve. Esa iba a ser la primera gran novedad para mí.

Ascendimos al lomo de la sierra por un hermoso camino entre hayas y emocionado por la belleza de la marcha hice este par de diapositivas.




Cuando llegamos a la línea cumbrera de la sierra (la cota más alta es de 1520 m) me quedé maravillado del paisaje que se podía contemplar en un día tan diáfano. En primer término se veía la hermosa silueta nevada del Orhi, el primer dos mil del Pirineo empezando desde el oeste, y ambos posamos con él detrás. También soñamos con subirlo algún día y así fue al cabo de los años, pero esa historia la contaré en otra ocasión.




Además del Orhi, la vista hacia el Este era magnífica: allí aparecían ya los primeros grandes picos de los Pirineos: el Anie, la Mesa de los tres Reyes, el Bisaurin y qué se yo cuántas otras montañas de nombres y siluetas desconocidos para nosotros.



Con las paradas para las fotos y la diferencia de ritmos el grandísimo grupo se fue desperdigando pero en la gran loma nevada de la sierra de Abodi estábamos siempre a la vista. A medio día debimos parar a compartir un sencillo almuerzo en el paso de la carretera que va de Ochagavía a Irati, más o menos a la altura de esta foto en la que se ve la carretera que sube de Ochagavía (a la izquierda), y la gente de la excursión (a la derecha) como puntitos microscópicos.



Estábamos ya bastante cansados pero el caso es que no sabíamos que la travesía aún iba a durar otro tanto. El día se fue nublando y las fuerzas mermando y a última hora de la tarde llegamos al fin al pueblecito de Villanueva de Aezkoa donde nos esperaba el autobús para emprender el regreso a Bilbao. Fue tan dura la paliza que ahora éramos nosotros los que decíamos que una excursión así “no compensa, no compensa”.

No sé cuantas horas estuvimos andando sin parar apenas pero gracias a la regla de google earth he podido comprobar que fueron no menos de 21 kms.

Es una gozada volver a revivir esta excursión gracias a la media docena de diapositivas que hice y a las vistas que google earth ofrece tanto en planta como en relieve. Se puede medir con cierta precisión todo el recorrido y se ve perfectamente el sendero, la gran loma y hasta el perfil del Orhy. Aunque sin nieve.