miércoles, 18 de enero de 2017

233. CRETES DE AURISTE cota 1.068 m (9k 625+) La Mouline de Arette



Entre las propuestas de randonnées que ofrecía el mapa turístico de la plaza de Arette había una, las Cretes de Auriste, que salía justo desde La Mouline (que es donde nosotros estábamos instalados) así que mejor plan imposible para disfrutar al menos de un día de vacaciones sin tener que coger el coche.


De todos modos, antes de ir a La Mouline (450 m) ya había visto ese gran lomo en google earth y había pensado subir por él hasta donde nos pareciera mejor: por ejemplo hasta las campas del punto 1 (cota 900 m); hasta la cima 2 (Soum de Beratu, 1.150 m), que podía tener buenas vistas sobre la explanada de Arette; o hasta la cima 3 (Soum de Iré, 1.305 m), que es la más alta de la zona. Sin saber muy bien el objetivo pero teniendo muy claro el punto de salida y el camino, el 3 de enero de este 2017 echamos a andar desde el puentecito peatonal que cruza el río Le Vert de Arette en La Mouline:


Al principio pensé que iba a ser un camino algo aburrido...


... pero enseguida fueron saliendo al pasovarios alicientes para compensar el esfuerzo y la monotonía del buen piso. Por ejemplo, las primeras perspectivas aéreas sobre las casas de La Mouline:


Para evitar una de las grandes eSes del camino optamos en una ocasión por coger un sendero de atajo, pero como no estaba demasiado limpio no volvimos a repetir:


Superadas las primeras eSes se ve ya la última gran S que nos va a colocar en la campa que marcaba como punto 1:


Y aunque pudiera parecer aburrida, ya veréis que no. A la derecha, o sea, hacia el Sur teníamos la grandiosa vista del valle que sube a Larra:


Hacia la izquierda apareció en lontananza un curioso pico en el que luego supe que hay una escuela de escalada. Argibelle se llama:


Hacia atrás seguíamos alejándonos de la Mouline y nos llamó mucho la atención una curiosa campa que parecía diseñada para pista de aterrizaje de parapentes (jjjj):


En hora y cuarto de ascensión llegamos a la campa del punto 1, donde a mano izquierda apareció un coqueto refugio que dejamos para visitar a la vuelta:


En la siguiente foto, tomada hacia atrás y un poco más arriba se ve el refugio y otra de las atracciones paisajísticas del paseo: el bonito calcáreo Pic de Sudou del que no llegamos a descubrir la vía de acceso:


Yo pensaba que a partir de ese punto todo iba a ser un fácil crestear sin tener que subir mucho, pero el camino sigue subiendo y subiendo, y hasta en algunos tramos se vuelve bastante aéreo por la fuerte pendiente hacia el barranco:


Unos preciosos muérdagos o acebos (no entiendo mucho yo de botánica) pusieron un poco de decoración navideña a nuestra tercera salida de año nuevo:



Cuando llegamos a avistar las dos Soums que tenía en proyecto (la de Beratú y la de Iré) apareció en medio un castillito de piedras de lo más singular para una "crete"...


...y me lancé a atacarlo de frente:


Eran unos enormes bloques de piedra conglomerada con aspecto de ruinas geológicas con grandes agujeros entre medio, que nos obligaron a dejar los palos y luchar cuerpo a cuerpo:



Una vez conquistado, y viendo que las cimas 2 o 3 no tenían mayor atractivo (e incluso tenían algo de bosque que podía impedir la visibilidad), decidimos que era el momento de la selfie:


....y del almuerzo, ...que ya llevábamos las preceptivas dos horitas de excursión:


A poco observador que seáis o daréis cuenta de que si hubiéramos atacado este castillito por la parte de atrás nos hubiéramos ahorrado el valiente cuerpo a cuerpo (jjjjjj).

Estando almorzando tuvimos a nuestros pies otro fabuloso espectáculo: el del paso de miles y miles de palomas por el collado que nos separaba del Beratú:


Qué maravilla:


Lo que me pude acordar de los aburridos (y vagos) cazadores que habíamos visto a comienzos de otoño en el Atxabal esperando a las palomas...

También pensé lo estúpido y siniestro que tiene que ser disparar a esa enorme bandada esperando que tus perdigones pillen a alguna desgraciada


Como decía, en el descenso nos acercamos al refugio que habíamos visto en la cota 900:


Había un par de simpáticos forestales acondicionando los exteriores (perdón por la foto que me salió borrosa):


Nos asomamos a la puerta, vimos que estaba echo un primor, y felicitamos efusivamente a los forestales...:


... no sin antes hacer otra foto al cartelito que tiene colocado a la entrada:


Estaban tan encantados con su trabajo que nos invitaron a pasar la noche allí. Pero... como aún no habían puesto la ducha caliente (jjj), nosotros seguimos camino hasta nuestra casita en La Mouline e hice a mis colegas la foto final de la excursión junto al Verte de Arette:


Y aún otra más al frontón y albergue de La Mouline. (Pena que el albergue no tenga un pequeño bar público para tomarse una cervecita):


Aquí el track grabado por Suunto (que nunca se ciñe mucho al camino):


Y mucho mejor que el track, la peliculilla que grabó, aunque no se vean las primeras eses del camino:

martes, 17 de enero de 2017

232. ISSARBE 1.565 M (3k 150+) Estación esquí nórdico



En el post 33 de este blog conté la visita que un día hicimos a la estación de esquí nórdico de Hautacam cerca de Lourdes, y como nos quedó muy buen recuerdo de la misma, estando estos primeros días del año en Arette, decidimos subir a la de Issarbe que es muy parecida en altitud y estilo, aún a sabiendas de que no iba a haber ni gota de nieve. Como la carretera que viene de la Pierre Saint Martin estaba cortada (v. post anterior), subimos en coche desde el cruce de Lanne en Baretous, pueblo cercano a Arette, y aparcamos en el amplio espacio gris que se puede ver en la panorámica de arriba. La idea no era otra que subir al punto más alto y dar una pequeña vuelta por la cresta cimera. Y es que por mucho que estirásemos el camino no nos salían más de tres kms.


Aquí Elena y yo iniciando el recorrido en sentido contrario a las agujas del reloj:


Hombre, de subir por los zig zags de las pistas de fondo, el kilometraje hubiera sido un poco más largo pero ante lo fácil que era atajar, cualquiera se pone a dar vueltas como un tonto:


Para intentar lograr el mínimo desnivel, las pistas de esquí de fondo dan la vuelta completa al lomo del Issarbe, pero nosotros, en cuanto vimos claro cómo encaramarnos al cumbrero para allí nos fuimos y en seguida llegamos al punto más alto donde las vistas sobre Larra son espectaculares:


La selfie de la cima salió un poco oscura por apuntar hacia el sur, pero ya vale. Parece como si me el cielo me estuviera poniendo una corona de santidad:


Mirando hacia el valle por donde habíamos subido, es decir, hacia el sur, la foto sale algo mejor. Aunque el mérito esta vez es de la modelo:


El descubrimiento más importante lo hicimos mirando al norte: al otro lado del valle de Sainte Engrace se veían unas "gorges" espectaculares que invitaban desde ya (esa misma tarde) a la exploración:


Poniendo un poco de zoom a la pocket, el Arlas y el Anie se ven más cercanos pero lo bonito de la foto es ver ese gran espacio que ocupa la estación de esquí:


Tampoco estaba nada mal la vista hacia la parte trasera de las cimas del circo de Lescún según iniciábamos el descenso por la cresta:


Pero bueno, antes de bajar, no nos vamos a privar de ver cómo queda todo con nieve, que internet y sus gentes solemos ser generosos en compartir imágenes (todo sea que me pase como con aquel holandés del post del col de Arpetaz que me hizo quitarla...):


Ahora sí, bajamos ya por la bonita cresta (sin nieve)...:


... y llegamos a la carretera que viene de la Pierre de Saint Martin y entendemos (a medias) lo del cartel de la prohibición de paso, porque cuando nieva hace de pista de esquí de fondo:


Aquí otra foto de la carretera con nieve y... con mucho zoom, porque el Anie no está tan cerca:


Después de almorzar al resguardo de unos pinos preguntamos en el bar si no habiendo nieve se podía salir por esa carretera, pues nuestra idea era bajar por el valle de Sainte Engrace a ver de cerca las gorges que habíamos descubierto desde la cima, y nos dijeron que bajo "nuestra responsabilidad" no había ningún problema.


Ahhh, problema de nieve no hubo ninguno pero..., ya es mala suerte que justo en esa pista se metiera una piedrecita en la pastilla del freno y se pusiera la rueda a dar unos chirridos escandalosos. Anduvimos unos pocos kilómetros hasta la carretera y al final tuvimos que llamar a una grúa para bajar el coche hasta Mauleón donde el bueno de Pierre Couillet del taller Renault nos la sacó con mucho menos dolor que un dentista. ¡Y más barato que un diente!

Las gorges de Sainte Engrace las vimos a velocidad de vértigo desde el alocado taxi que nos proporcionó el seguro por lo que tendríamos que volver otro día por allí.

2 de enero del 2017

231. PIC D'ARLAS 2.043 m (4k 315+) Col de la Pierre Saint Martin



La ascensión al majestuoso Pic d'Anie (Montes 68) pasa por la ladera Oeste del atractivo cono del Pic d'Arlas, por lo que hace años hicimos este mismo camino pero sin idea de subir a su cima. Y tampoco era nuestra intención subirlo el pasado 1 de enero. Nuestro plan para ese día era ir a Issarbe por el cruce que hay en  la carretera de la estación de esquí, pero cual no sería nuestra sorpresa que en el siguiente desvío hacia Issarbe en la carretera que baja a St Engrace, nos encontramos con una señal de prohibido el paso (???). ¡Hombre, podrían avisarlo arriba!

Volvimos para atrás y nos llegamos al puerto de La Pierre donde estuvimos dudando un rato de si acercarnos a subir al Arlas, una cima tan sencilla como bonita para un día tan señalado. Pero la montaña es una cosa y el astro otra, y la suerte quiso que cuando llegamos a la arista cimera nos tuviéramos que dar la vuelta porque el viento nos tiraba literalmente hacia la cara norte.


Al día siguiente fuimos a Issarbe por la carretera del valle y desde allí hice esta foto tan bonita del Arlas sobre la que he dibujado el sencillo recorrido de dos kilómetros que hay que hacer para subirlo desde el puerto de La Pierre de Saint Martin:


Bueno, cuando menos llegamos hasta la base del cono final:


Poder se podía haber subido, pero en vez de disfrutar de tan bonita cima íbamos a acabar helados de frío, así que tras subir unos pasos y renunciar a la cumbre nos hicimos allí mismo la selfie tradicional de final de la aventura:


Por lo que muestra la siguiente foto, para el regreso nos pusimos la capucha. Se ve que se nos había helado la azotea:


Sobre las falsas nubes que se ven al fondo delante del Ohry (y que seguramente fueron la razón de esta foto) ya contaré la historia tres post más adelante.

Y en fin, sobre esta breve excursión montañera con retirada (y que conste una vez más que una retirada a tiempo es una victoria...), el otro gran logro fue haber evitado la tradicional comilona de año nuevo: semiprotegidos del viento por una de las caseta que hay al otro lado del puerto almorzamos un sencillo bocadillo de sardinas que nos supo a gloria.


Y es que con estas vistas, las sardinas saben a langostinos... jjjj: