martes, 10 de mayo de 2016

205. ERMITA SAN MARCOS - VIGUERA (7k, 200+)



He aquí un pequeño paseo cercano a Logroño que en principio proyecté para hacerlo trotando y para ponerlo en el blog menor de mis pequeños paseos deportivos (APD), pero que una vez realizado con Rosalía el sábado 30 de abril del 2016, compruebo que tiene unos rasgos montañeros y una serie de fotos tan nutrida como si se tratara de una larga excursión. Un paseo muy sencillo, pero a la vez bonito y variado. Dejamos el coche en el camino de Nalda a Viguera, justo en el cruce con el camino que sube a la ermita de San Pelayo, vieja amiga de este blog (v Montes 80). Ahí la tienen en la foto de arriba al fondo del camino, a poco menos del primer kilómetro de subida, flanqueada a la izquierda por la última protuberancia del grupo de Peña Bajenza:


La última vez que pasamos por aquí estaba todo lleno de vacas y de mierda, pero esta vez estaba todo mucho más aseado y limpio. 


Eso sí, los accesos a la ermita están más parapetados que el viejo muro de Berlín:


Pasadas las vallas, giramos a la derecha por un sendero evidente que nos lleva a un terreno abrupto y montañero:


En cuanto ganamos un poco de altura echamos la vista atrás y ahora vemos la ermita de San Marcos escondida de bajo un pequeño peñasco  de la mole amenazadora de la de arriba:


Esta subida desde la ermita es corta y en cuanto se gana el collado, se ve la travesía casi llana o algo descendente que por un buen sendero nos va a llevar hasta Viguera, justo debajo de aquel colladito al que le da el sol:


Ya veis qué cosa más bonita. La siguiente foto la hago mirando hacia atrás para mostrar ese pequeño collado herboso que acabamos de pasar y que se ve debajo de la peña de antes:


Pongo el track ya para que nadie se pierda y poder usar la referencia del kilometraje. En el km 1 estaría la ermita, y donde marca el dos, esta foto de arriba.


Bueno, no todo lo que vamos a ver en este recorrido es bonito, pero si aleccionador de la desidia riojana para con el paisaje. La primera muestra que encontramos está a la derecha de  nuestra marcha, a la altura del km 2,5: una instalación ganadera bastante cutre debajo de un bonito roquedo:


Mejor no entrar en detalles y seguir hasta aquel colladito a la izquierda por el que nos asomamos a Viguera:


Ahí lo tienen. Una vista muy bonita; con el "castillo" homónimo a la izquierda y los roquedos de San Esteban detrás del pueblo, al otro lado del Iregua. Y si echamos la vista atrás y miramos el ambiente del collado y del sendero por el que se baja a Viguera, veremos que sigue siendo muy montañero:




La ruta que yo había pensado hacer inicialmente no pasaba por el pueblo, ya que al bajar hasta el arroyo que viene de Peña Puerta hay un camino que corre junto a él. Pero unas semanas atrás había descubierto que ese camino está cortado dos veces por una granja de vacas y hecho un pocilga:


El sendero que bajaba tan bonito del collado, también se pierde entre unos bancales poco antes de llegar al camino, y sale por donde puede:


No tiene la mayor importancia en caso de hacer el recorrido en el sentido en que lo venimos haciendo, pero si se quisiera hacerlo al revés, uno se sentiría un poco desconcertado al no encontrar un sendero claro de arranque. El panorama al llegar a la pista asfaltada que va a Peña Puerta, ya sabemos que tampoco es para enseñar a los turistas...:


Así que hacemos de tripas corazón y subimos a Viguera, donde siempre se puede tomar una caña en cualquiera de los dos alegres bares de la plaza antes de bajar por la calle que ya llaman la "senda romana" a encontrarnos con el arroyo de Peña Puerta (km 4,5). A partir de ahí el camino se encajona junto al arroyo y el ambiente vuelve a ser espléndido (km 5):


El arroyo sale directamente al Iregua justo en el paso más espectacular y conocido del recorrido, un lugar que ya había recorrido unas semanas antes con Elena haciéndonos la siguiente selfie:


El resto del trayecto por el camino asfaltado hasta el punto donde habíamos dejado el coche es muy ameno, pues nos permite ver la mezcolanza de huertas, casillas, barbacoas y algunos viejos chalets que se beneficiaron de ubicaciones privilegiadas que nunca deberían haberse urbanizado pero..., bueno, también se pasa por debajo de una hermosa pared en sombra completamente vertical:


...y podemos solazarnos contemplando el majestuoso volar de las rapaces que anidan en Peña Bajenza:


La ruta que había trazado no llegaba a los 6 kms pero con el paso por Viguera casi llega a los 7. Un par de perspectivas con relieve explican esta pequeña-gran excursión mucho mejor que yo:



Nuestro track endomondo dice que lo hicimos en algo menos de 1 hora y 20 minutos (caña en Viguera aparte) con algo más de 200+ de desnivel acumulado.