viernes, 18 de junio de 2010

57. EL MONCAYO, 2.314 m (10k 700+) Antiguo Santuario del Moncayo (II)

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La entrada 46 de este blog la dediqué a recordar mi primera ascensión al Moncayo. Acababa aquel post diciendo que no me importaría repetir esta montaña si alguien me animaba y el empujón no se ha hecho esperar.

Una de las amigas de este blog, María Belmonte Barrenechea, a quien le dediqué la ascensión al VIGNEMALE del año pasado porque hubiera querido venir con nosotros, nos visitó en La Rioja este mes de mayo, y el sábado 29, sin madrugar apenas, lo subimos como quien se da un paseíto.

Como no es cuestión repetir los datos del itinerario ya explicados en aquel post, me limito aquí a comentar las novedades halladas en esta excursión y decir algo al pairo de las nuevas fotos.

La primera de las malas nuevas es que las señalizaciones para llegar desde Tarazona hasta el “santuario” son las típicas de este país, o sea, bastante desorientadoras. Si preguntas dentro de Tarazona, unos te mandan para un lado y otros para otro, así que la derecha es salir hacia Soria. He puesto “santuario” entre comillas en la frase anterior porque de santo ya sólo le queda la cáscara del edificio, y los indicadores sólo dicen “parque natural del Moncayo” y vaguedades así con las que uno puede pensar que lo mandan para cualquier parte. La carretera que sube al “santuario” es bastante larga, pasa de asfalto a pista forestal y en llegando a un gran parking donde las plazas dicen estar contadas, te entran las dudas de si seguir, porque el camino se estrecha, el corte lateral se pronuncia y no caben dos coches en él. Por suerte es un tramo corto, así que ánimo y hasta arriba.

El dichoso “santuario” es ahora un establecimiento de hostelería en el que por llegar a las 11 de la mañana, creímos oportuno tomar un pincho de tortilla. Nos dijeron que salía enseguida pero esperamos más de veinte minutos y al final decidimos subir de vacío. “Es que es una tortilla con varios kilos de patatas”, nos explicaron.



Bueno, lo que mi memoria recordaba como “hayedo” del comienzo no es tal, sino un pinar... como la copa de un pino (o de muchos). Subirlo al endiablado ritmo que marcaba Rosalía no nos costó más que 20 minutos. La salida del pinar y la entrada en el gran circo del Moncayo es uno de los momentos mágicos de la excursión:




La subida por el empinado sendero trazado sobre el canchal del lomo izquierdo del circo es durita, sobre todo en su última parte. Si añadimos a eso el ritmo que pone Rosalía y que el viernes por la noche celebramos la llegada de María y Javier con buena cena y abundante vino, se entiende que ésta y yo resopláramos un poco





Pero la llegada a la arista de la cumbre y la perspectiva del largo paseo hasta la cima con ese largo nevero de compañía a la derecha, es una recompensa tan feliz que la foto de ese momento es la que he escogido para encabezar este post.

Como suelo decir cuando subo al monte con catalanes, gente había ese día más que en las Ramblas, pero el monte es “jrande”, cabemos todos y gracias a la peña pudimos arreglar el asunto de que alguien nos hiciera una foto, o que incluso nos prestase el descorchador para la botella de vino del almuerzo que a mí se me había olvidado meter en la mochila (el descorchador, no la botella). Eso sí, no hubo quien tuviera un maldito cigarrillo para después del almuerzo, con lo que me gusta echarlo a mí y también se me había olvidado.




Aunque al principio puso caras raras, finalmente María no hizo ningún asco a nuestro tradicional menú de bocadillos de mejillones. Casi diría que hasta lo va a incorporar a su dieta montañera. Véase su sonrisa cuando ya lo había degustado:


El tiempo empleado en el ascenso al endiablado ritmo de Rosalía (sí, sí, ya sé que me repito, pero es que esta compañera de monte me tiene frito): 1 hora 40 minutos.

Bueno, venga, ahora a disfrutar del descenso.
Aquí otra bonita foto del gran lomo del Moncayo al iniciar la bajada.



aunque para bonita foto la de estas dos edelweiss (vaya envidia que debo estar dando con la compañía que tuve en esta excursión):



Vale, acabo con un poco de cera. Cuando llegamos al hostal restaurante a tomar unas cervezas y unos cafés (tampoco había tabaco, ale) pedí información sobre el funcionamiento del establecimiento como posible albergue y refugio, y salí trasquilado. En invierno sólo puedes alojarte si vas en grupo grande, porque si no, no es rentable; y de algún espacio como refugio en caso de emergencia nada de nada, que bueno nos lo podrían dejar los montañeros...



Qué bonito país tenemos y qué fácilmente te decepciona y entristece. Eso me pasa por preguntar.

jueves, 13 de mayo de 2010

56. DUNKERY BEACON HILL, 519 m. (2,5k 140+) Exmoor, Somerset, Inglaterra.

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La zona de Exmoor en Somerset al sur de la ría de Bristol, es un laberinto de colinas en el que orientarse es todo un triunfo. Seguramente por eso, cuando nos instalamos allí para pasar el verano de 1996 pensé que lo mejor para dominar la orografía del terreno sería subir al punto más alto de la zona, y en eso no había duda: Dunkery Beacon Hill, 519 m. El 30 de julio fue el día en que llegamos a la casa de Luxborough, y el 1 de agosto el día que subimos. En el día intermedio avistamos al atardecer nuestra cima y le hice la foto con que abro el post. No iba a ser precisamente una escalada.

Entre las notas de aquel día ni apunté tiempos ni otros detalles de la excursión así que hay que tomarla como un paseo. Sin embargo, el ambiente del “moor” es algo muy especial sobre el que vale la pena decir algo. Un “moor” es un “paramo”, aunque el diccionario de inglés concreta que es una zona no cultivada cubierta por arbustos bajos. Pues bien, en Inglaterra los deben de tener por sagrados porque no se pueden pisar (nada que ver con las aulagas de nuestro Cerro de los Gardachos en Soto de Cameros que vimos dos post atrás). Los senderos para subir a la cima de la colina están marcadísimos y no es que no haya pérdida sino que no te puedes salir de ellos.

Para subir a Dunkery Beacon Hill hay un larguísimo sendero que recorre todo el cumbrero de Este a Oeste, pero como nuestra intención era sólo hacer cumbre elegimos para salir el parking llamado Dunkery Gate Cattle Grid situado en la cota de 380 m a tres kilómetros y medio del pueblecito de Wheddon Cross. Desde el parking hasta la cima hay poco más de un kilómetro así que la subida (140 mts) no debió durar más de media hora. Esta es la foto que he tomado con Google Earth de la zona y del recorrido en coche (naranja) y a pie (amarillo).



Y estas son las fotos de la excursión:

Momento de la salida:



Teresa subiendo:



El grupo en la cima:



Ls chicas en la cima de la cima:



Ante el camino largo que recorre todo el cumbrero:



Teresa y Elena ante el camino de subida (y de bajada):



Y esta es otra foto de la cima tomada con Google Earth:



No hice fotos panorámicas porque suelen ser muy malas (en Panoramio hay unas cuantas) y porque, aparte de la ría de Bristol al fondo, todo lo que se ve es ese laberinto de verdes colinas sobre el que la visita a la cima de Dunkery Beacon Hill no aclara gran cosa.

En la cumbre sacamos los cuatro nuestras dulzainas y tocamos unas jotas para regocijo de los abundantes montañeros-paseantes que por allí había, pero la anécdota de la jornada fue que, al bajar, paramos a aliviar la sed en un pub de Wheddon Cross y pedimos una pinta de sidra pensando que sería más ligera que una pinta de cerveza. Ingenuos de nosotros: allí la sidra tiene entre 6 y 10 grados de alcohol, así que... aunque en los “moor” no haya ni un árbol, Rosalía y yo llegamos a casa con... un buen melocotón.

sábado, 8 de mayo de 2010

55. CRUZ DEL CASTILLO, 1432 m. (6k 600+) Laguardia, Alava.



La crestería caliza que divide geográficamente Alava de La Rioja es todo un mundo de cimas, senderos, puertos y paredes. Lo he contemplado una y mil veces desde el balcón de Laguardia pero sólo una vez he subido hasta él. Fue en octubre de 1982 con el mismo compañero de excursión que en el Serrezuelo, el doctor Cristian Fallos, y por la misma razón, que mi habitual colega de ascensiones estaba... “haciendo a Teresa”.

Hice, eso sí, un estupendo croquis de la excursión que pongo a continuación, donde prácticamente lo cuento todo.



He abierto Google Earth para comprobar la fiabilidad de mi croquis y me ha costado un poco hacer la correspondencia entre mis impresiones y la realidad pero creo que más o menos lo he conseguido. Los puntos amarillos corresponden al itinerario que hicimos en la subida y los puntos naranjas al de bajada.



He puesto para abrir esta entrada la foto de la cima (el peñasco del fondo) según se ve desde el pasaje que lleva al Puerto del Toro y que creo que es uno de los momentos más bonitos de la ascensión.

Las otras fotos que conservo de aquella excursión son las tres que siguen.

Cristian subiendo monte a través con la gran pared caliza al fondo



La foto de la cima hecha con el disparador automático (no recuerdo que hubiera nadie allí)



Y una foto en el descenso en la que al fin se le puede ver bien a mi compañero, el célebre doctor Fallos. Menudas botazas que lleva, o que se llevaban entonces. Parecen más grandes que él. La peña que está detrás de él debe de ser el “Falso Palomares” o “La Rasa”, no la Cruz del Castillo que está detrás.



En esta foto de Panoramio/G Earth hecha desde las crestas de La Rasa puede verse bien el senderito del último tramo de ascenso a la Cruz.



Por la foto parece que La Rasa sea más alta que la Cruz pero no debe ser así. En todo caso el cresterío de esta zona es un lugar delicado en el que mejor no perderse ni liarse demasiado buscando cumbres porque la vegetación es densa y las cortadas son de cuidado.


domingo, 2 de mayo de 2010

54. CERRO DE LOS GARDACHOS, 1.211 m. (7k 510+) Soto de Cameros. La Rioja.

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Hacer montaña por los Cameros Viejos de La Rioja requiere cierto espíritu aventurero y.... de resignación. Las rutas hay que inventárselas; aunque el terreno sea abierto es fácil perderse; pero lo peor de todo es que..., de la noche a la mañana te puede aparecer una nueva pista que desbarate tu comunión con el monte. Esto es lo que nos pasó en nuestra última excursión, la subida al Cerro de los Gardachos (1.211 m) desde Soto en Cameros (700 m), realizada el domingo 25 de abril del 2010.

El mapa topográfico marcaba una senda muy interesante y en la foto de Google Earth a ese día de la fecha, no había pistas más que en la zona alta, pero..., poco antes de llegar a la ermita de San Babiles (20 min desde el pueblo), nos topamos con una nueva pista asfaltada que, por poco, nos sube hasta la mismísima cima del cerro.

Dejando la ermita intentamos varias veces salirnos del asfalto y buscar el viejo sendero pero fue tarea imposible. Enseguida nos dimos cuenta que la nueva pista está construida por donde iba el sendero y avanzar por el monte subiendo los grandes escalones de los viejos bancales no era nada agradable.

En cuanto llegamos al Corral del Carmen (45 min desde el origen) aceptamos resignados que andar a monte través no era tarea grata y que no nos quedaba más remedio que seguir por la pista de asfalto. Cuando cerca ya del cerro el alquitrán se acaba en un cruce de pistas de gravilla, tomamos la pista hacia el sur y alcanzamos la línea cumbrera. Las pistas rodean al punto cimero pero por suerte aún, no suben a él. Los diez minutos que quedan para subir hasta la cima se hacen por las trochas que dejan el ganado entre la aulagas porque tampoco hay sendero.

Hicimos cima en 1h 15 min. (Son 512 mts de desnivel y 3,5 kms de recorrido) Almorzamos con nuestra botellita de vino mirando a la ermita de Sarrias y descendimos ya sin salirnos de la pista en 50 minutos.

Eso sí, desde las alturas descubrimos que en la solana del barranco del Hoyedo que baja a Soto de Este a Oeste, hay un bonito sendero en dirección a Villanueva de San Prudencio por el que hacer otro paseo hasta las cima del Cucurucha y los Linares. A ver si la próxima vez hay suerte y nos adelantamos a las máquinas de hacer pistas.

Y ahora las imágenes, y para empezar, el itinerario tal y como lo registró el GPS en la bajada, es decir, por la pista:



Esta foto es de la salida del pueblo por la ermita de San Antón:



Dejamos a la izquierda el barranco del Hoyedo:



Se acaba el sendero y entramos en la pista. Al fondo la ermita de San Babiles:



Interior de la ermita de San Babiles, abandonada y usada por los animales como refugio del sol:



Intentando buscar un sendero alternativo a la pista:



Fracaso:



Saltando bancales por huir de la pista (véase la revuelta más abajo):



Collado del corral del Carmen:



Hacia el Cerro resistiéndonos aún a pisar el asfalto:



El sendero del lado de la solana del que hablaba antes (próxima excursión en la zona) y cima del Cucurucha:



Vencidos por la pista, y avistando ya el cerro justo a la derecha de esos pocos pinos del fondo:



Por entre la aulagas y las trochas en el último tramo de la subida:



Y en la cima:



Vista desde el Cerro de los Gardachos hacia el Este. El punto más alto es el pico de San Juan de 1301 m.



Hacia el sur, y a lo lejos, las nieves de Cebollera



Y para acabar, esta foto de nuestra definitiva claudicación en la bajada.



En fin, excursión no muy aconsejable ni bonita por culpa de la pista que han hecho, aunque nosotros, entre el descubrimiento, la lucha y el estupendo almuerzo en la cima, no podemos decir que nos lo pasáramos muy mal. .

viernes, 23 de abril de 2010

53. SERREZUELA 1.327 m. (7k 725+) Nalda. La Rioja.

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Cuando nos trasladamos a vivir a Logroño y empecé a explorar La Rioja me llamó la atención una pequeña cima que se veía a la izquierda de la larga recta de la carretera N-111 yendo hacia Soria. Lo característico de ese monte es que tiene un gran cortafuegos que lleva prácticamente desde la base del monte hasta la cima, por lo que pensé que no tendría pérdida. (A falta de una foto propia he puesto arriba la que se puede tomar con Google Earth/relieve, pero la imagen sale mucho más tendida que como es en la realidad)

Como Rosalía estaba ya embarazada de Teresa (ver excursión al Castillo de Vinuesa) me busqué de compañero de excursión a un compañero suyo médico residente, Cristian Fallos (mal apellido para el ejercicio de la medicina, le decíamos), y el domingo 11 de noviembre de 1982, animado por las primeras nieves, lo subimos. Y como era costumbre mía en aquella época, de regreso hice el correspondiente croquis-narración donde está toda la información de la excursión:




Falta el dato de la altitud del punto de partida donde aparcamos el coche (entonces un Land Rover) que según he podido ver en el mapa cartográfico está en la cota de 600 m., por lo que la ascensión tiene ya un nivel respetable: 727 mts.

Las cuatro fotos que hicimos aquel día (diapositivas) fueron bastante desastrosas pero a falta de más y mejores las pongo aquí. En esta primera puede verse a Cristian Fallos en el momento en que estamos empezando a ascender por el cortafuegos y se ve al fondo el coqueto vallecito de entrada.


En la siguiente salgo yo a contraluz con la cima al fondo pisando las primeras nieves del año y de la excursión.


Al llegar a la cima nos encontramos un panorama extraordinario mirando hacia el sur...



...en el que a duras penas descubrimos las ruinas del pueblo abandonado de Luezas. Le dije a Cris que me hiciera una foto con Luezas al fondo pero... con el tembleque del frío se le debió mover tanto la máquina que salió completamente borrosa:




En fin, un año o dos después volví a subir con Rosalía pero si hice fotos no las recuerdo ni las encuentro.

Supongo que el cortafuegos seguirá estando limpio y que desde el camino se pueda acceder a él. No acierto a saber si los tiempos que pongo en la hoja del croquis son totales o acumulados, pero en todo caso la ascensión no lleva más de dos horas.

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De uno o dos años después nada: fueron casi siete años los que hubo entre la excursión con Cristian Fallos y la que hice con Rosalía. Al fin he encontrado las fotos y la fecha exacta de la misma: 13 de enero de 1989. Fue en un día de intensa niebla. Ya no tenía el Land Rover sino un Seat Ibiza rojo con el que entramos por el mismo camino hasta donde ya no se podía más. De ahí seguimos hasta las rocas que hay debajo del cortafuegos donde caía una pequeña cascada. Años después me entero de que se llama Cueva Fría o Chorrón de San Marcos:


La foto siguiente es de Rosalía empezando a ascender por el cortafuegos en la niebla:


Un poco más arriba salimos de la niebla y le hago una foto con el mar de nubes sobre el valle del Ebro:


En las dos siguientes hago sendas vista hacia el Este (peñas Valderas debajo y monte Zenzano al fondo) y al Oeste (cima de Cerrollera):



Almuerzo en la vertiente sur de la cima con vistas a Luezas (lo de la botellita de vino en los almuerzos montañeros veo que viene de hace mucho tiempo):



Y en el descenso por el cortafuegos y la parte baja del mismo, otra vez nos tenemos que meter en la niebla: