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jueves, 14 de diciembre de 2017

254. KAYAK Y BAÑO EN LA GOLA DEL TER



26 de agosto del 2017. Paseo por la playa de la Gola del Ter. Vemos un puesto de alquiler de kayak.... ¡Allá vamos! La única pena: que la cámara no era de agua y se quedó en tierra.



Tampoco anduve muy listo a la hora de darle al Suunto para que me grabara el track pero algo ha quedado. 


Tomo prestadas algunas fotos de internet para mostrar el lugar


Y las variaciones que hace el río cada año en su desembocadura


Esta es la más sorprendente



También tomo prestada esta foto de unos ciclistas para ver el ambiente de las orillas  por donde paleamos con el Montgrí al fondo. 


El Ter es el río que pasa Gerona. 


El Ter (derecha) que baja de Valter 2000 se junta en Ripoll con el Freser, que baja de Nuria


Todos los artículos que hablan del Ter dicen que es un río sobreexplotado. 

El único problema del paleo por la Gola del Ter es la gran cantidad de berrañas (hierbajos) que había. El juego consistía en ir sorteándolas aunque según subíamos río arriba cada vez había más. Tantas que alguna vez hasta encallamos en ellas. 

Para despedirnos del río y del paseo con kayak nos dimos un baño en sus tranquilas aguas poco antes de desembocar al mar. 




jueves, 30 de noviembre de 2017

250. EXPLORANDO LAS AGUAS DEL RÍO MIÑO


Playa artificial de A Cova en el embalse de Peares

Después de haber conocido el Sil y de haber hecho un poco de kayak e incluso de habernos bañado en sus aguas, queríamos hacer algo parecido con el Miño, y como veníamos de Castro Caldelas, o sea, de la ribera izquierda del Sil, lo primero que hicimos fue acercarnos al encuentro entre ambos ríos en el pueblo de Los Peares (en gallego Os Peares).


Como puede verse en la foto aérea de google, el Sil está embalsado hasta poco antes de su desembocadura, y el Miño también. Eso prometía una confluencia más o menos natural e idílica, pero el lugar está lleno de puentes: uno para el tren sobre el Miño, otro para la carretera sobre el Sil, otro para la autovía sobre el Sil y otro más, recién estrenado (que no figura en la foto aérea), sobre el Miño para poder cruzar a Los Peares. Como vimos que no había nada acondicionado para bajar al agua, sacamos las bicis y nos dimos unas vueltas Sil arriba, puente abajo, tren a un lado, etc. etc


Cruzando el Sil por el puente de la carretera


Cruzando por el nuevo puente y viendo ya los dos ríos juntos aguas abajo


Selfie con el puente del tren, el de la autovía, y la desembocadura del Sil en el Miño



Pero aún hay más. Poco antes de que el Sil llegue al Miño, éste último recibe por su margen derecha las aguas de un pequeño río, el Bubal, que tiene unos paseo muy bonito en su ribera con un restaurante/casa rural muy majo con una estupenda terraza sobre su cauce. Y eso no es todo. Aguas arriba, el río Bubal tiene una zona acondicionada para bañarse (!). 

Si no nos bañamos allí fue porque esa pareja que se ve en la foto tenía puesta a todo volumen la típica música latina de discoteca (!!!) y no era cosa de protestar. Eso de irse con la música al río o a la playa es una moda que hace furor últimamente por las facilidades que dan los móviles y los pequeños altavoces. También fue porque yo prefería intentar lo del kayak. Un par de ciclistas nos informaron allí mismo de que en el embalse de Los Peares, aguas arriba del Miño había una playa artificial donde alquilaban kayaks. Y para allí nos fuimos. Cerca de A Cova.


Las carreteras para llegar hasta allí son de bigotes, pero lo más complicado fue aparcar


Llegar y echarnos al agua fue todo uno. Y alquilar un kayak doble


Tres kilómetros de paleo y un par de baños en dos pequeños rincones


Seguimos río arriba (en coche) hasta Belesar por unos paisajes bellísimos


Como no hice fotos pongo una de Google Street View desde el puente de Belesar aguas abajo


Miño arriba, al día siguiente volvimos a sacar las bicis en Lugo junto al puente romano


Cruzamos por la zona acondicionada para el baño aguas arriba de las piscinas


Volvimos a cruzar por el puente romano y seguimos unos kilómetros río abajo


Una zona muy bonita





 Aunque nuestro plan era llegar a las Rías Altas, todavía exploramos un poco más las aguas del Miño. O las de uno de sus afluentes, el Madalena, río que pasa por Villalba (el pueblo de Fraga Iribarne y Rouco Varela ¡nada menos!) y que poco más abajo se junta con el río Trimaz para formar el río Ladra que es el que finalmente desemboca en el Miño. 

Después de tomar un café en la plaza descubrimos que había una zona acondicionada para el baño


Y que incluso aguas arriba, un monitor estaba enseñando a unos chavales a palear en kayak


Con el calor que hacía yo preferí meterme en la aguas del Madalena



Este es el mapa de las cuencas del Miño y el Sil. Y señalados con puntos rojos los cuatro lugares donde entramos en contacto con sus aguas los días 25 y 26 de julio de este año 2017. De abajo arriba, Os Peares, la playa de A Cova, el paseo en bici de Lugo, y la zona de baño de Villalba en el Madalena.

domingo, 8 de octubre de 2017

245. MOLINASECA - RIEGO DE AMBROS por la senda del Pasomalo. 11k 450+



Cuando bajas en coche por el puerto de Foncebadón en dirección a Santiago de Compostela atraviesas primero un pueblo sorprendente con casas llenas de voladizos sobre la carretera, llamado El Acebo; y algo más abajo dejas a un lado otro bonito pueblo llamado Riego de Ambrós. La carretera tiene tantas curvas que requiere toda tu atención así que al llegar a Molinaseca te dan ganas de volver hacia atrás. Y a poder ser, andando, claro está, que es como se disfruta mejor de la montaña y de la arquitectura. Pues bien, llegados a Molinaseca en la tarde del 20 de julio pasado, vimos unas indicaciones sobre un sendero llamado "del Pasomalo" que subía hasta Riego de Ambrós, y ni cortos ni perezosos, a la mañana siguiente nos pusimos deportivos y nos echamos al monte para hacer un recorrido circular que sube junto al cauce del río Meruelo y baja por un sendero más árido y seco, que a juzgar por las flechas amarillas y la abundante concurrencia es ahora el camino de Santiago para peregrinos pedestres.


Lo gracioso es que la carretera queda en medio de ambos senderos. Es un circuito de 11 kilómetros y unos 400+ de desnivel acumulado que se reparte en 6,2 k para la subida y 4,8 para la bajada, y que nos costó hacerlo en total 2 horas 50 minutos (1h 45' para la subir y 1 hora y poco más para bajar).


Todo parece indicar que el camino de subida es más antiguo que el de bajada, sobre todo por los dos puentes que salvan los "pasosmalos" pero no es cosa de polemizar sobre autenticidades del Camino de Santiago porque según parece, todo el mundo se lo quiere llevar para su casa.


El sendero sale por encima de la iglesia y está perfectamente señalizado. Con mapa y todo.


Al principio tiene unos cuantos sube y baja y en algunos momentos está bastante colgado sobre el barranco.


El valle del Meruelo es amplio y por su margen derecha, o sea, por la ladera que se ve a la izquierda según subimos, se asoma la carretera.


De lo que no hay duda es que el sendero del "pasomalo" es bien bonito. Y si no véanse estas fotos.


Los dos momentos señalados de arquitectura son los pasos sobre el río. El primero, el de "la puente pequeña" en el que no me bajé para hacer foto del arco y que según creo salta sobre un afluente del Meruelo.


Pasada "la puente pequeña" aún queda mucho valle por delante.


Llegados a "la puente grande" sí que me bajé a la orilla del río a hacer una foto del arco.


Un poco más adelante se cruza el lecho de un arroyo seco y se emprende la subida final a Riego de Ambrós.


En la llegada al pueblo hay dos o tres opciones. Evitamos las que llevaban a la carretera y entramos por la calle que he puesto en el encabezado de este post. Y ya en el centro, rellenamos las botellas de agua en la fuente:


Parecía que habían estado en fiestas. En  los inicios del sendero de descenso alucinamos con un peregrino que bajaba en una bici normal (no BTT) por un terreno estrecho y muy pedregoso. Un poco más adelante nos alegramos por él cuando vimos esta parte mucho más suave y bonita, con esos grandes árboles de escoltas.


A un kilómetro de Riego el sendero de las flechas amarillas tiene que cruzar la carretera y lo hace discurriendo durante un pequeño tramo junto a ella:



Como nosotros íbamos sin mochila y con muchos menos kilómetros en las piernas, fuimos adelantando a muchos peregrinos y Rosalía se sorprendió al ver que muchos de ellos iban con los auriculares puestos y apenas te saludaban.


Un kilómetro antes de llegar a nuestro destino ya se ven los tejados negros de las casas:


Justo al llegar a Molinaseca se vuelve a atravesar el río Meruelo por un gran puente de varios ojos en el que han hecho una represa de hormigón acondicionando una zona de baño. El agua está muy fría pero no hay cosa mejor para relajar el cuerpo después de una caminata bajo el sol de julio.


Este es el perfil del recorrido, aunque esa bajada tan pronunciada al comienzo yo no la recuerdo. Puede que sea una de esas cosas raras que hacen los gpeses cuando aún no están calientes ja ja ja:


Excursión realizada con Rosalía el 21 de julio del 2017.