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lunes, 7 de abril de 2014

147. MAJADILLAS DEL CABI - MONTEROS (14k 600+). desde ROBRES DEL CASTILLO. LA RIOJA



Hace unos cuantos años subimos desde Santa Lucía al Cabi-Monteros, pero como sabíamos que desde su cima metida entre pinos no se veía nada y encima había niebla, nos llegamos a lo que llaman Cabezuela del Cabi-Monteros o las Majadillas, donde hay una caseta y una gran antena a modo de señalización de la cima (1.318 m). Luego pusieron los tremendos molinillos de viento por toda la cresta y quedó... hecha un cristo, pero en fin, a lo que vamos: que aquella primera ascensión está sin contar (meteré en esta las fotos para no duplicar) y que ayer domingo, 6 de abril del 2014, volvimos a subir allí pero desde la parte de atrás, es decir, desde Robres del Castillo. Por aquello de contar dos en una, pongo primero la ruta seguida desde Santa Lucía:


Y a continuación el track de la subida de ayer:


Como Robres y Santa Lucía están a igual altitud (715 m) el desnivel a superar es el mismo, 600 m. La distancia es un poquito mayor desde Santa Lucía, pero no mucho más. De todos modos ninguna de las dos rutas es una maravilla aunque el monte siempre lo es. Y lo digo porque en ambos casos hay demasiado camino (aunque afortunadamente no transitado) y poco sendero.

Pero bueno, vamos con la descripción de la subida desde Robres y con las fotos de los puntos más bonitos.


Al dejar el coche en Robres ya se ve una pista de cemento que sube al depósito de las aguas camino de San Vicente, pero afortunadamente aún se conserva el sendero que da la vuelta a ese primer alto, con marcas de GR, por lo que lo no dudamos en seguirlo y hacernos sendas fotos de inicio de excursión.


Llegados a la altura del depósito tomamos el camino que nos llevará hasta la cumbre y que como es bastante pendiente y no tiene firme de pista, no lo usa casi nadie. En su primer tramo pasa por tierras color de hierro. Menos mal que a los del progreso industrial no les dio por cogerlo de aquí porque hubieran dejado el monte patas arriba.


Como amantes de las formas arquitectónicas de las montañas, nuestra referencia visual o nuestra búsqueda de perspectivas en este trayecto siempre es el lado izquierdo (o norte) mirando las cimas del Tejedo y el Cabezo o Alto Redondo, cuyas ascensiones ya han sido contadas en este blog:


A los tres kilómetros pasamos por debajo de San Vicente de Robres que dejamos a nuestra derecha para visitarlo en la bajada.


Un poco más adelante había una gran arboleda junto al barranco que baja de los hayedos, pero este invierno le han pegado una limpieza a fondo y lo han dejado desmochado:


A partir de ahí el camino se empina. Dejamos a mano derecha un camino muy bonito y poco fiable que se interna en el barranco de otro hayedo. Lo hubiera cogido a gusto pero ya vi en google earth que no tenía salida a la cumbre (o si la tiene, no se ve):


El camino bueno se sigue empinando y ganando altura, cosa que se aprecia mirando hacia atrás. Al fondo se empiezan a ver las nieves de Cebollera. La sensación de ascensión es muy diferente que en un sendero, pero es lo que hay:


El final de la ascensión no se divisa hasta que estás prácticamente debajo de los molinos de la linea cumbrera:


Lo primero que te encuentras allí es algún coche que ha subido por la pista de la Villa de Ocón con abuelas, padres y niños jugando alrededor. No me molestan pero tampoco me alegra mucho compartir la cima con quien no se ha esforzado lo más mínimo por lograrla. A la derecha se ve la torreta del Cabi-Monteros metido en su pinar y a la izquierda, la antena de "las majadillas", donde estuvimos la otra vez. Como se ha visto en la foto de presentación, optamos por esta última y Rosalía se empeñó también en sacarme una foto a mí:


Y otra con el San Lorenzo nevado que sólo se ve cuando se llega a la cumbre:


Y otra más de la línea blanca de los Pirineos Occidentales, que como en todos los días claros, se veía muy bien:


Almuerzo con esa vista de ensueño, y para abajo con tranquilidad buscando alguna perspectiva imposible en que se vieran el Tejedo y el Alto Redondo juntos...:


Luego pasamos y paseamos por el rehabilitado San Vicente de Robres cuyas fotos de interior dejo para otro álbum (ay) y me quedo con la de los corrales y pajares abandonados de la salida hacia abajo:


Llegados al depósito de las aguas de Robres, esta vez elegimos la pista encementada para poder hacerle una foto aérea al pueblo:


Total tiempo de ascenso: 1h 40'
Descenso tranquilo en 1h 30'

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Y ahora vamos con las cuatro fotos que guardo de la subida desde Santa Lucía del 15 de agosto de 1994 (hace veinte añitos) con Chuchi (el yerno de Rosa y Felo) y el perro Tor.

La primera en la caseta del agua de Santa Lucía:


La segunda en la cima, donde todavía no había molinillos y nos hicimos la foto en otra caseta que ha desaparecido.


La tercera en el precioso camino verde que baja directo a la Villa:


Y la cuarta, almorzando en la fuente del Hilillo, antes de llegar a Fuente Tosca:


Guardo de aquella excursión un pequeño croquis algo confuso de la misma (mejor no hacer mucho caso) porque el Barranco de la fuente de Ventas Blancas es el mismo que hay que cruzar para subir a la Lomba, y la caseta de aguas está justo en su cabecera.


Se deduce del mismo que no subimos a la caseta de aguas por el camino del encinar (que desconocíamos) sino que cruzamos a la Lomba y salimos por arriba de la misma (!). Y es que en aquella época, cruzar el barranco era casi una aventura en sí misma y no existía el camino que luego se hizo para conectar con los caminos del encinar. Este sería entonces el itinerario que seguimos en la primera parte de la ascensión:


Tengo anotado que tardamos unas 2 horas en subir y otras dos horas entre bajar y almorzar. Y que sudamos de lo lindo (ya se ve en las fotos) porque en pleno agosto y con niebla, el bochornazo era de cuidado.  


lunes, 23 de abril de 2012

93. POR LOS CAMINOS DEL ENCINAR DE SANTA LUCIA (8k 375+)



Siempre que contemplo el gran encinar que hay enfrente de Santa Lucía, al otro lado del barranco, me acuerdo del Angel, el pastor, quien me dijo que de niño había conocido todo ese monte cultivado. Lo que ahora es una mancha informe de bosque, suelo pensar, tiene que esconder miles de historias de labores agrícolas, caminos, bancales, y hasta problemas de lindes.



Cuando nos hicimos la casa en Santa Lucía ni siquiera se podía pasar al otro lado del barranco porque el paso del arroyo o la subida al monte de enfrente estaba en muy malas condiciones. Años después se arregló el camino que lleva al encinar porque por él se hizo alguna nueva traída de aguas, pero pocos años después el arroyo se llevó el puente y las vacas y la erosión arruinaron el camino con rapidez hasta que otra vez lo volvieron a arreglar. Cruzar el barranco y subir por el encinar representan algo más que un paseo vespertino,  por lo que no lo hemos frecuentado mucho. Recuerdo con mucho cariño una vez que fui con mi padre, a quien le hacía mucha ilusión ver el pueblo desde enfrente y adentrarse por allí con ochenta y dos años. Guardo de aquella ocasión (marzo del 98) este par de fotos:



Como puede verse en esta última, mi padre llegó hasta la caseta de agua, lo que es toda una proeza para esa edad... ¡y con zapatos!

El año pasado marqué un recorrido muy bonito por dicho camino con llegada a la Villa y vuelta al barranco. Hace el número 64 de este blog y según lo releo me doy cuenta que estoy contando exactamente lo mismo que conté entonces. Menos mal que las fotos del paseo con mi padre aportan a esta entrada alguna novedad. Bueno, y también el paseo que me propongo ahora contar y que hicimos el pasado Sábado Santo, día 7 de abril: tratábamos de explorar los caminos un poco más allá de la caseta del agua hasta asomarnos al barranco que baja a Jubera.

Otra novedad de este paseo fue el uso de la aplicación ENDOMONDO que se descarga fácilmente en los móviles y que permite grabar todo el recorrido, igual o mejor que con el GPS que tenía de Decathlon, porque luego te lo sube directamente a la web de Endomondo y aparte del recorrido realizado te da los perfiles, la velocidad, los puntos kilómetro a kilómetro y te permite exportarlo en gpx al google earth y verlo con una animación. De momento y para el blog, sigo con la foto fija:


Como se ve, iniciamos el recorrido igual que en el itinerario 64, pero pasada la caseta del agua nos desviamos a mano derecha por un camino no muy marcado que discurre junto a una valla no sé si de ganado o divisoria de propiedad. Trescientos o cuatrocientos metros más adelante ya se encuentra con el camino que viene de Jubera. Como es un camino tan metido en el encinar y tan cerrado de vistas como el que traíamos, nosotros continuamos unos ochocientos metros más arriba porque hay un punto en que llega al lomo y clarea un poco el bosque lo que permite asomarse al valle del barranco que baja a Jubera (que por cierto, tiene nombre propio en el mapa y se llama "barranco de la Mata") y contemplar cara a cara al Monte Tejedo. Este es el momento:


Endomondo nos dice que llevamos recorridos tres kilómetros, que hemos subido 285 m. desde Santa Lucía y que llevamos andando 55 minutos, que no está nada mal. Creo que este es el único punto por el que se puede pasar de un barranco a otro, aunque el primer tramo de la bajada al Barranco de la Mata (ahora lo llamo por su nombre) no es que esté muy limpio. Toca por lo tanto desandar el camino y al llegar al cruce que habíamos pasado antes tomar el de la izquierda. El encinar está más crecido en esta parte y los bajos del bosque algo más limpios. Llegamos a una S muy marcada donde nuevamente tenemos que elegir caminos. Como lo nuestro era explorar, seguimos con el de la izquierda hasta que nuevamente volvemos a salir al lomo de la colina y avistar el Barranco de la Mata pero ya con vistas a Jubera (km 5,5). Es momento entonces de no dejarse llevar por la alegría de la bajada (como se ve en el itinerario azul que hicimos brevemente) y tomar a la derecha un camino que nos llevará al que sube por encima de la Lomba. Y es ahí nuevamente (km 6,5) cuando hay que tener cuidado de no bajar mucho porque se trata de entrar a la Lomba por su punto más alto.

Como se ve en el itinerario que nos grabó Endomondo, también nos pasamos un poquito hacia abajo y tuvimos que rectificar. Hace años (me lo recuerdan mis hijas) había unos neumáticos viejos que marcaban el punto de entrada pero ahora ya no están. El caso es que no se ve donde empieza la Lomba a través de las encinas que la enmarcan y a falta de señales, ¡también recurrimos a la tecnología!: abrimos google earth con el móvil, le dimos a "mi posición" y enseguida vimos exactamente donde estaba el punto de entrada.

Solo faltaba ya hacer lo mismo que en el recorrido de ayer: salir de la Lomba, bajar al barranco de la toma de agua, y subir al camino por el que habíamos empezado. Esta vez hice una foto de la pedrera por donde hay que salir y del punto donde se puede cruzar la valla, aunque no creo que ayude mucho (mejor me paso otro día y coloco unas cintas en las ramas o algún que otro tipo de señal).


Donde sí que puse un par de cahíres es en el punto en que se llega al camino, sobre todo para cuando hagamos el recorrido al revés. Uno al pie de Rosalía y otro un poco más adentro.


Endomondo dice que llevamos ahí 7 kms. Solo queda bajar al barranco y volver a casa, pero sin olvidar esta vez hacer unas fotos de sus paredes:



Endomondo dijo que al final habíamos hecho 8 kms y que nos había costado 2 h 20 minutos. (Aquí el track). Algún día también hará Endomondo las fotos y redactará los posts. Y entonces me retiraré... j j j.

sábado, 21 de abril de 2012

92. EL CABEZO DE SANTA LUCIA Y VUELTA AL BARRANCO POR ABAJO (8k 225+)



Desde el balcón de Santa Lucía que recorrimos en el post anterior nos dimos cuenta (casi escandalizados) de que nunca habíamos subido a esa pequeña cota que está al Oeste del pueblo y que se asoma ya sin obstáculo alguno al valle del Jubera y del Ebro; así que al día siguiente, para allá que nos fuimos. Yo lo hubiera llamado con mucha pompa el "cerro de Santa Lucía" pero en el mapa del servicio geográfico veo que ya tiene nombre y que se llama "el Cabezo" (tampoco se partieron mucho la mollera). En dicho mapa le dan 786 mts de altitud, y como Santa Lucía está sobre 725, la ascensión no es que sea una proeza.

De todos modos, si se empieza por las bodegas del pueblo, es muy bonita, y hasta te puedes encontrar con algún resto de los artistas que pasan en verano por allí, como por ejemplo, esta bola del mundo:


Aunque un poco más arriba hay una "instalación artística" más de mi gusto, que consiste en una tienda india con bandera y anuncio de Coca Cola, hecha por los chiquillos del pueblo y que me recuerda las que debieron de disfrutar mis hijas por esos pagos:


Dejando todo esto atrás, en veinte minutos vamos llegando al Cabezo, que según el gps dista 1,2 kms de casa.


Dos pasos más y ya estamos en la cima...


...donde, ay, la nube que bajaba de Cabi Monteros nos echó un aguacero que nos impidió disfrutar de la vista hacia el valle y nos hizo bajar con el anorak sobre la cabeza, porque el agua vino con viento y el paraguas de Rosalía no servía más que para bastón.


El caso es que el chaparrón duró poco y no nos mojó mucho, y en vez de quitarnos las ganas de andar nos dio alas, de modo que una vez bajado el Cabezo decidimos seguir camino abajo hasta llegarnos al río Jubera para volver por el otro lado del barranco de Santa Lucía, cerrando un circuito circular de 8,1 kms que podemos considerar como un estupendo paseo de dos horas y cuarto. Este es el recorrido:


Y este es el perfil que da google earth, en el que vemos que de los 786 m del cabezo bajamos a los 567 del río, es decir, algo más de 200 mts,. que... habrá que remontar para volver a casa.


La pista que lleva de Santa Lucía al vado del río Jubera por el que se puede pasar con un todo terreno a Santa Engracia, no es muy atractiva que digamos, pero siempre se le puede encontrar sus encantos, y si no me creéis, echad un vistazo a estas fotos:

A 6 de abril, la flor de los almendros de la zona y el viento racheado de la mañana producían una nieve tan bonita si cabe como la de verdad:



Como la nube negra que nos mojó en el Cabezo seguía camino del Ebro, la vista hacia el valle tenía este dramático aspecto:


Y cuando el camino giró hacia el Sur, el resol iluminó al fondo el precioso valle de San Martín que habíamos recorrido hace unas semanas:


Llegados al lecho del río Jubera no me privé tampoco de hacerle una foto, porque pocas veces discurre tan limpio y alegre por entre su cantarral:


El perfil de google dice que llevamos andados 4,15 kilómetros y que estamos en el punto más bajo del recorrido, así que toca volver a casa, y para ello elegimos el camino que sube paralelo al barranco hacia la Lomba. 

Como ese día estrené la aplicación de Endomondo en el móvil y a la altura del Cabezo vi que me quedaba sin batería, gracias tengo que dar que aún pude hacer las cuatro fotos anteriores, pero en el camino de subida ya no pudo más. De todos modos, tengo una foto tan bonita y entrañable de ese tramo de camino que mucho mejor ilustrarlo con ella. Es de 1996 y lo recorría con mi padre y con Elena en sentido inverso. También íbamos de paraguas y de primavera. 


Al fondo a la izquierda se ve Santa Lucía, y cuando subes por este camino parece que vas a llegar al pueblo enseguida porque, ay, no se ve el barranco que media entre ambos. Es cuando llegas a la Lomba que te das cuenta de que hay que buscar la forma de cruzarlo, y no es nada fácil. Aquí me tenéis que seguir con atención. Veamos en primer lugar el magnífico escenario de La Lomba, fotografiado justamente subiendo al Cabezo:


A la Lomba se entra por el extremo derecho de esta foto y en verano, después de la cosecha se puede cruzar por enmedio y hasta parar a hacerse unas fotos en esa gran encina solitaria que la adorna justo en el centro. Pero este año estaba sembrada de cereal y en tal caso tuvimos que ir dando la vuelta por todo el orillo hasta más o menos la mitad de su lado más alto u oriental. Allí hay que tirarse para abajo, por entre encinas, hasta el fondo de un barranquillo subisidiario del de Santa Lucía que es por el que se trae el agua al pueblo, cruzar una valla y volver a subir entre matojos y encinas hasta dar con el camino de la toma de agua. Pero eso mejor lo cuento en el paseo siguiente, porque hasta puse unos cahires e hice unas fotos para que no os perdáis. 

Como para este improvisado paseo no había llevado la cámara de fotos y la batería del móvil se me había acabado, y como la llegada al pueblo es de una belleza sin igual pero la íbamos a repetir al día siguiente, lo dejo aquí y os emplazo para el próximo paseo/post. 

El total del paseo es de 8,1 km, y nos llevó dos horas y diez minutos.

(nota del 2016: hace un par de años convirtieron La Lomba en una viña y se cargaron la preciosa encina del centro. Debajo de la misma construyeron una balsa de riego y pusieron vallas por todas partes por lo que me temo que el final de este recorrido ya no se podrá hacer como en el 2012)



jueves, 19 de abril de 2012

91. PASEO AL BALCON DE SANTA LUCIA (4,5k 150+)



Hace unos años hicieron una pista a cota en la cara noroeste del cerro del Castillo de la Villa de Ocón y hasta el día de Año Nuevo de este mismo año no se nos había ocurrido recorrerlo. Pues bien, una vez trazado este paseo que lo incluye y recorre, puedo asegurar a nuestros visitantes de Santa Lucía que por nada del mundo deberían dejar de hacerlo. Es una gozada, veréis.

Se sale del propio pueblo (1) por la calle y camino que suben a la Villa de Ocón. Es una subidita de dos kilómetros y 155 mts de desnivel, pero si se va en plan tranquilo y disfrutando de los progresos de la gran plantación de cerezos que han hecho en la finca de al lado, se hacen muy llevaderos.


Sobre todo si no llueve, ja ja, porque el pasado Jueves Santo nos cayó algún que otro aguacero y hubo que ponerse el anorak por la cabeza y aligerar el paso.

Cuando se acaba la finca el camino discurre durante unos doscientos metros junto al barranco (que sigue lleno de basuras en ese tramo, ay) pero enseguida se llega al punto 2 en que aparece el camino a cota que he mencionado al comienzo. Es el momento de bajar el paso, ponerse a pasear de verdad y disfrutar de las vistas. En la tarde de Jueves Santo y con el día lluvioso, el paisaje se veía así de bonito:


Pero el día de año nuevo y mirando más hacia el norte, la amplitud de perspectivas era mucho mayor:


Fue en el paseo de Enero cuando tuvimos que buscar la forma de bajar desde ese camino nuevo hasta el camino verde que corre por debajo del pinar. Probé hacia la izquierda siguiendo unas rodadas que se pueden ver en la foto de google earth, pero no lo vi claro y me di la vuelta:


La derecha es encontrar (3) un sendero muy poco marcado que penetra en el pinar casi por el límite este del mismo y bajar alegremente por entre los pinos. El suelo está limpio y es una auténtica gozada recorrerlo.


Una vez abajo nos encontramos con uno de los caminos que más me gusta de Santa Lucía. Es muy poco frecuentado y como está en la ladera norte suele mantener el suelo verde casi todo el año. Por si su carácter bucólico no fuera suficiente, al fondo del mismo se ve el campanario de la iglesia del pueblo, y a lo lejos, el monte Zenzano.


El problema de este camino es que muere en una finca de cereal (4) y por lo tanto hay que andar por su linde derecho hasta llegar a un depósito circular de agua de riego hecho con chapa ondulada. Se bordea este depósito y aparece de nuevo un camino muy pendiente que baja junto a otro pequeño pinarcillo. Es uno de nuestro puntos favoritos para hacernos fotos con Santa Lucía, así que tampoco en año nuevo desperdiciamos la ocasión:


Desde ese punto solo queda bajar hasta el molino de viento amarillo que puede verse en las perspectivas anteriores, y regresar al pueblo por el camino semiasfaltado que viene del otro molino, o sea, el de viento que no es de viento, o sea, el turístico, ay. El total del paseo es cuatro kilómetros y medio, y se viene a tardar hora y cuarto, pero hay que ver la de variedad y belleza de cada tramo. Este es el perfil que me da el google earth:


Como creo que el paseo queda aún más bonito si le ponemos nombre, me he aventurado a llamarlo "paseo al balcón de Santa Lucía" y si nadie le da otro mejor, así se queda.