Mostrando entradas con la etiqueta trotando por el monte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trotando por el monte. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de noviembre de 2015

193. DEL ALDEANUEVA DE CAMEROS A EL HORCAJO (ida y vuelta 9k 220+)



El área de montaña que va desde la cima de El Horquín (v Montes 136) a Lumbreras ofrece una serie de majadas de indudable belleza enlazadas por algunos senderos, que por lo que se puede ver desde google earth, no están muy marcados. Desde hace tiempo quería empezar a explorar esa zona haciendo el recorrido entre Aldeanueva y el Horcajo, 4,4 kms y 220+, y como el amigo chebaca se anticipó unos meses y dejó en wikilok su track y en su blog una descripción del recorrido, fui confiado de no perderme. Aún así, y como por ir solo elegí la modalidad trote (o sea, mirando el móvil lo menos posible), perdí el sendero hasta tres veces. La primera, poco importante, al poco de salir y llegar a un tramo del arroyo en que el sendero parecía querer volver a la margen izquierda y no era así. La segunda, cuando por seguir a unos mozalbetes que iban a no sabían donde, me fui hacia el camino del Horquín en vez de al Horcajo (no hay ninguna marca, así que hay que tener cuidado en esa majada). La tercera, al regresar, cuando pasado el collado que hay antes de llegar al Horcajo me despistaron unas marcas blancas que hay en unos pinos y me iba otra vez por unas rodadas hacia el camino al Horquín. En el vídeo que me hizo Suunto se ven muy bien los tres pequeños despistes.



Gracias al Suunto controlé también que las pulsaciones no se me fueran más allá de las habituales 140 bpm de mi running en llano, aunque en el momento de adelantar a los chavales y perderme se me fue un momento el corazón hasta las 155. Al final la media quedó en unos estupendos 135 bpm para un tiempo total de 1 h 23', (45' para la subida y el 38' para la bajada). Muy poca diferencia, aunque en la bajada me paré un poco más a hacer alguna foto para poner aquí.


Aquí van:


El sendero empieza entre ese puente tan bonito y la casa de la izquierda que es un alojamiento rural. Sendero verde.


Ciento cincuenta metros más arriba te topas con una estupenda ermita enmarcada por un pequeño paseo de chopas centenarias y... ay, un cartelito que se lo podían meter por el... (no lo digo). Intento arreglarlo con otra foto:


Detrás de la iglesia hay una valla. Hay que ir por el lado izquierdo del templo para poder pasarla por una puerta y no como hice yo, yendo por la derecha y saltándola como un salvaje para no dar la vuelta.


En este tramo el sendero va por encima de un muro de contención hecho por la mano del hombre, lo que da idea de la importancia que tuvo en sus tiempos.

Pasado el collado y antes de bajar hacia el Horcajo hay una valla de ganado. Chebaca no la cruzó y se fue hasta el pueblo por unos prados. Un paisano que estaba cogiendo endrinas me dijo que era mejor cruzarla por el portillo rústico que tiene y así llegar al pueblo por su viejo sendero.


Cruzo el pueblo y me llego hasta la carretera que baja a Lumbreras para hacer una foto de sus cuatro casas con la torre.


Aunque desde ese punto, la vista más bonita es la de la tapia del pequeño cementerio que está justo encima.


Aquí bajando del collado por la majada, ya en el regreso a Aldeanueva, con la cima del Horquín al fondo.


Esta ladera rocosa está a un kilómetro de Aldeanueva.


Pasada esa zona de roca hay este puentecito de madera por el que se cruza a la margen izquierda del arroyo, que no se abandona ya hasta llegar a Aldeanueva.

Carrerita/excursión realizada en solitario el 1 de noviembre del 2015.

lunes, 3 de agosto de 2015

188. PICO FRENTES, 1.375 m., Soria (275+)



Corta y rápida ascensión (+275 m) a una pequeña pero bonita montaña a la que le tenía ganas desde julio del 2012 cuando hice este par de fotos desde Valonsadero:



Había visto en alguna ruta de wikilok que se subía desde el pueblo de Fuentetoba, es decir, por la parte izquierda de estas vistas (foto de presentación) y hacia allí me fui en una mañana libre que tenía en estos últimos días de julio estando de conferencias vespertinas en Soria. La ruta parecía sencilla y corta, y como estaba solo, me puse ropa de corredor y pensé que podía hacerla trotando. Dejé el coche en la salida de un camino que hay antes de llegar a unas urbanizaciones, justo enfrente de una parada de autobús, puse el endomondo, y tiré hacia arriba.


El camino se corta enseguida por una puerta con cancela muy oxidada que dice propiedad privada, pero como tenía pinta de cartel muy viejo y yo quería ver un convento que hay encima del pueblo, pasé por fuera de la cancela y me acerqué hasta él. 


El convento parecía abandonado así que yo seguí a lo mío girando a la derecha y tomando un sendero bastante evidente pero que en su embocadura no tiene señal alguna.


Hacia atrás se veían unas bonitas rocas que me paré a fotografiar porque tenía idea de que en tiempo húmedo hay por ahí una cascada (luego me he enterado que está en la zona baja donde he puesto las trazas amarillas en el track). 


Por delante, el sendero se introduce en una cárcava por cuya margen izquierda discurre el otro sendero que había dejado a la derecha en la puerta de la cancela y que luego tomaré para bajar. 


Cuando se acaba este tramo aparece un par de canchales de piedra bastante empinados y hay que dejar de trotar y ayudarse todo lo posible con los bastones. Como en ese momento no estaba para fotos por el esfuerzo, lo veremos en la bajada. 


El problema de ir a tope es que te pierdes con más facilidad. Como había visto que en la parte alta había gente que hacía también un recorrido circular, al llegar a la roca tiré recto y..., me perdí un poco, ay, porque el sendero que sigue por debajo de la roca es el que usan los escaladores para acercarse a las paredes verticales de la cima, un sendero que según avanzas va desapareciendo hasta... llegar a una placa con flores, conmemorativa de algún infortunado montañero que no subí a mirar de cerca pero sí me paré a fotografiar.


Ahí me dí la vuelta hacia atrás hasta encontrar el único paso que hay a la parte superior del roquedo y en el que podría haber alguna marca mejor que un pequeño cahir de tres piedrecitas que es todo lo que vi luego. Una vez arriba seguí por el borde de la roca donde aproveché para intentar trotar otro poco y alcanzar enseguida la cima. 




Selfie con el Valonsadero abajo y descenso por el interior del monte para hacer el recorrido un poco más circular aunque...


... enseguida vuelvo a salir a la amplia traza de la subida desde donde se divisa abajo Fuentetoba. 


Es tan amplia y cómoda esa traza que me volví a pasar el punto por donde había cruzado el roquedo, aunque esta vez no más de veinte metros, como también puede verse en el track ampliado que he puesto arriba. Hombre, poner un par de montoncitos de piedras tampoco cuesta tanto. Si no se anima nadie, otro día que suba más despacio lo pongo yo mismo. 

Pero esta vez iba con ganas de trotar y eso es lo que hice a continuación en los canchales de piedra fina, donde se puede bajar a saltos porque la zapatilla agarra como en la nieve primavera. 


Entre fotos, despistes y demás contemplaciones, al final el track me marcó 54 minutos, lo que quiere decir que lo podría hacer en menos de 45', y que los tipos que corren de verdad lo harán en menos de media hora. Pero como es un tramo tan corto, no creo que se les ocurra a mucha gente hacerlo en plan cabra. 

No fui al lugar de la cascada porque ya me habían dicho que en el estiaje está seca; pero como hay fotos muy bonitas por internet, tomo una prestada para hacernos una idea de que si se sube en tiempo húmedo es inexcusable acercarse a verla:


A cambio de agua en movimiento yo seguí mi mañana yendo a moverme en las aguas quietas del embalse de Vinuesa o de la Cuerda del Pozo. Alquilé un kayak en el camping Urbión y me llegué con él hasta playa Pita dando una vuelta de unos 5 kms, con los que completé una estupenda mañana deportiva. Este es más o menos el recorrido que hice paleando:


Soria, 28 de julio del 2015.

viernes, 30 de mayo de 2014

153. PEÑA SOTO (12k 400+). NALDA. CORRIENDO POR EL MONTE



Por fin doy el salto cualitativo de pasar a correr por el monte !!! Un poco tarde, a los sesenta años, pero después de ver lo de SUPERPACO ¿quién se resiste cuando menos a probar? Sobre todo cuando los recorridos son por caminos, como sucedió en el caso de CERROYERA del post anterior, en el que ya apuntaba mis ganas de correr. Pues bien, la subida a PEÑA SOTO y la vuelta por el CAMINO DE LOS ADOBES de Nalda que ideé con el google earth, parecía un circuito ideal para probar: 12 kms y 400 metros de desnivel. Así que aprovechando que el tiempo estaba encapotado y que las tardes son ahora largas, para allí que me fui en coche (jueves 29 de mayo del 2014) con una ruta trazada previamente en el Endomondo que hice tal cual. Lo que aquí pongo es el track realizado, su mapa y el perfil:




Y a continuación, las fotos y comentarios. Aparqué el coche donde se termina el asfalto del camino que sale de la calle de San Miguelito de Nalda. La foto de presentación, hecha en el primer kilómetro de recorrido, muestra el puerto al que sube el camino. A la derecha de ese primer objetivo del recorrido la vista se recrea contemplando estas otras peñas (o arquitecturas, caramba, que aunque vaya corriendo no hay que olvidar el subtítulo del blog).


Poco antes del collado está el km 2 (qué cerquita), pero no os engañéis que es la parte más dura del recorrido. ¡Menuda pendiente!, sobre todo en el segundo kilómetro. De correr nada. Andar a tope, eso sí, al límite de mis fuerzas, que no son muchas. Como compensación esta preciosa vista de Peña Soto con el Castillo de Viguera y las Peñas de Islallana al fondo:


Desde el Collado de Peña Soto hasta el km 4 te recuperas (vuelvo a correr) y se empieza a disfrutar de un ambiente de bosque mucho más montañero. Justo pasado el km 3 te encuentras con el camino que viene de Clavijo para dejarlo a la izquierda y tomar el que lleva al collado del Mallo. ¿Collado?¿No estábamos ya en el collado? Pues no, del 4 al 4,5 vuelves a toparte con un buen repechón tras el cual llegas a ese collado que es el punto más alto  del recorrido. De ahí al lomo de Serrezuela no hay más que un paso (el camino bastante tendido detrás de una valla que se ve en la foto siguiente), pero el mío era doblando a mano derecha:


¡Y bajando! Qué gozada de bajada. Bastante más suave y larga que la subida y con una tarde espléndida para correr:


Un poco más abajo, justo en una pequeña desviación en la que tuve alguna duda (km 5,5) (el camino de la derecha no lleva a ninguna parte) me adelantó un ciclista de BTT que bajaba bufando, y un poco más adelante, cuando más feliz estaba yo..., cataplop, me tropecé con una piedra del camino y me pegué una buena piña, ay ay ay (foto en el suelo antes de levantarme):


Aparte de lo distraído que iba, mi problema es que soy corredor de asfalto y por aquello de la economía de fuerzas, levanto muy poco los pies al correr. Pero en el monte o los caminos eso es mortal, ay ay ay, o podía serlo, porque caerse cuesta abajo es un visto y no visto, ay ay ay. Me quedaban más de 6 kms por delante y la mano, la rodilla y el codo me dolían un montón, pero qué le vas a hacer, dar gracias de que no me hubiera roto nada y tirar para abajo, que aún había varios rincones para disfrutar. Y el primero de ellos el de las Peñas Valderas, que aparecen así de bonitas tras un recodo del camino:


Bajando bajando se lleva a otro rincón muy bonito de donde sale el cortafuegos que sube al Cubaldón y donde se bifurca el camino (km 8,6). Yo tomo el de la derecha, que es el que se ve en la siguiente foto y que llaman Camino de los Adobes.


Es muy suave, y si no fuera por el dolor y las heridas lo habría disfrutado mucho más. Sobre todo en el momento en que se abre al valle de las peñas por donde había subido:


Un esfuercito más arrastrando la pierna y llego donde había dejado el coche a la hora y media de haber salido, lo que no está nada mal habida cuenta de las paradas para las fotos, mirar el endomondo en los desvíos, la caída y que no era más que una prueba.


Me hago una autofoto de las medallas obtenidas y me voy corriendo (en coche) para casa, a ducharme y a que me cure Rosalía, ay ay ay ay.


Vaya estreno el mío en lo de correr por el monte. Novatada y de las buenas.