Mostrando entradas con la etiqueta Matute. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Matute. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de septiembre de 2016

219. SAN QUILES, 1.342 m (4k +12k, 700+) desde Anguiano



21 de agosto del 2016

Ya hace más de veinticinco años que subí a San Quiles desde Matute con mi amigo Carmelo en la tradicional romería del 15 de julio, y quería volver a su cima, pero esta vez desde Anguiano (654 m), por donde no acababa de encontrar un sendero muy marcado o un track de wikilok lo suficientemente claro. Los había por el lomo Sureste - Nordeste del monte (que parece bastante salvaje) o por el barranco que hay entre ese lomo y las peñas de la derecha (en la imagen de arriba), en concreto la más conocida de "el Reló". Pero el más evidente (al menos para google) parecía ser un sendero que alcanzaba el collado entre el lomo de San Quiles y el Reló por la falda noreste de la ladera de San Quiles. Lo que estaba clarísimo era el punto de salida de cualquiera de los tres recorridos: al final del puente del barrio de Cuevas, donde justo a la derecha están las marcas rojas y blancas del GR:


No había encontrado mi móvil aún el gps cuando a unos cincuenta o cien metros del puente encontramos un senderito a la izquierda por donde se abandona el GR. No hay marca, por lo que sin gps yo tuve mis dudas. Mi colega, que no es de mucho parar a pensar, echó a correr por él:


Un poco más adelante, después de un zig zag muy característico anunciado por el gps (que ya había encontrado los satélites), cuando veíamos que el sendero era excelente, y teníamos a la vista San Quiles a la izquierda y la peña del Reló a la derecha, aparecieron marcas y carteles. Es genial, siempre están puestos donde no se necesitan. Pero bueno, siempre se agradece que te digan que vas bien aunque ya lo sepas.


Otro poco más adelante se ve muy bien que el sendero se pega a la falda de San Quiles y que pasa por alguna zona donde parece haber habido algún desprendimiento.


El buen piso del sendero está trabajado incluso en esa zona de la pedrera, así que finalmente llegamos al collado de la peña del Reló en los cuarenta o cuarenta y cinco minutos previstos:


Los palos con una marca naranja y una blanca continúan hacia Matute pero nosotros giramos noventa grados a la izquierda para dirigirnos hacia el hayedo donde, según decían algunos, había algo así como "una entrada natural".


Y efectivamente, si vas sin perder altura ni hacia Anguiano ni hacia Matute, das con un acceso bastante evidente al hayedo, aunque sin marcas ni cahíres.


En el interior del hayedo no hay sendero y la pendiente es bastante fuerte, pero es terreno limpio, aunque malo para bajar. En uno de los tracks que vi, alguien decía que lo mejor es tirar hacia el borde izquierdo del hayedo y eso hicimos:


Cuando salimos a un claro, hicimos un zig zag yendo a la izquierda primero, y a la derecha después, volviendo a meternos en otro pequeño encinar. No hay sendero pero el terreno es bastante limpio aunque sigue siendo muy pendiente:


Cuando superamos este segundo bosquecillo vemos arriba la línea cumbrera y nos llegamos hasta ella por un terreno algo áspero. Por si tenemos que volver por este punto, construyo un pequeño cahir.


Desde la línea cumbrera avistamos el alto de la Agenzana (a la izquierda) y el lomo de los tres cortafuegos (bastante sucios e irreconocibles) cuya ascensión conté en la entrada Montes 168.


En el lado sur del cumbrero de San Quiles parecía haber una pequeña traza por la que ganamos ya la cumbre sin mayor dificultad:


Una pena que no esté toda esta parte alta un poco más marcada porque me parece una excursión corta (4 km, 700+) y muy bonita.


Arriba nos esperan el vértice geodésico, un buzón de un club vasco y la ermita del santo. Y unas vistas impresionantes sobre toda la Rioja con las que nos hacemos la selfie de rigor:


Hacía un sol espléndido y soplaba una ligera brisa de norte por lo que en esas condiciones era obligado hacer el almuerzo junto a la ermita. A falta de un pequeño banco (cosa tan sencilla de hacer junto al muro) nos hicimos con un par de buenas piedras para sentarnos.


¿Qué tal si bajamos ahora por el sendero de Matute? le propuse a mi colega. Pues genial, porque ni los dos bosquecillos por donde habíamos subido ni el último tramo hasta el cumbrero son terrenos agradables para el descenso. Acuerdo pleno. No llevábamos track descargado de esta zona pero creo recordar que en la cumbre había un palo con las marcas naranja y blanca para señalar el punto donde encontrar el sendero que baja hacia Matute. La Peña del Alba al fondo es otra buena referencia:


Empieza como yendo hacia la Peña del Alba pero luego da un giro de ciento ochenta grados para internarse en el hayedo. No hay pérdida porque los romeros lo renuevan cada año a mediados de julio. Sendero precioso y fresco donde los haya:


Cuando se acaba el bosque se sale a un lomo herboso que tampoco tiene pérdida (o no parece tenerla) porque ya se ve Matute allí abajo:



A mitad de ese lomo encontramos un cartel con indicadores, a donde llega (o sale) el sendero que habíamos dejado en el collado de la peña del Reló:


Podíamos regresar tranquilamente a Anguiano por ese sendero, pero ya nos habíamos hecho la idea de tomar un buen vermut en Matute y pedir a los amigos que nos llevaran a Anguiano, o incluso volver caminando por el GR entre Matute y Anguiano si no hacía mucho calor.

Cuando más contentos estábamos volvieron las dudas. Al acabar el amplio lomo herboso se llega a un lomo algo más estrecho donde se desdibuja cualquier idea de sendero. Yo estaba casi seguro que de seguir por el lomo íbamos a llegar sin problemas al barranco del Manzanal, pero el poste con las marcas naranja y blanca que se ve a la derecha en la siguiente foto nos decía con claridad que tomáramos el camino de la derecha. Y mi colega, que manda más que mi deteriorada memoria o sentido de la orientación, decía que por la derecha.


Va siendo hora de poner el mapa del track de la jornada...:


... y ampliado, el punto donde debimos seguir por el lomo hacia el barranco del Manzanal...:


... porque el camino por donde manda el palo con las marcas es bastante soso y poco montañero:



Tomando cervezas en la plaza de Matute con Paco, Carmelo y Judith (pena que no salió ésta en la foto) hicimos unas risas y nos olvidamos de estas vicisitudes, y con todo y con ello cogimos ánimos para seguir andando hasta Anguiano y... para rechazar las múltiples ofertas de nuestros amigos de llevarnos allí en coche.


Seguía soplando una ligera brisa de norte (día sano, decían en Matute) y ocho kilómetros llanos no son nada. Además, me las prometía muy felices por llegar a Anguiano por la margen izquierda del Najerilla que siempre me había parecido un terreno muy atractivo para andarlo.


De todos modos, en la primera parte del camino lo mejor era mirar de vez en cuando hacia la derecha y hacia atrás para contemplar el monte de San Quiles, donde acabábamos de estar...:


... o la peña del Alba y las peñas de Tobía:


Cuando el camino se va acercando a las peñas de Anguiano hay un par de puertas para impedir el paso del ganado. Una de ellas estaba exageradamente marcada con cintas de la policía municipal de Logroño, imaginamos que para evitar que los veloces ciclistas de BTT se estamparan contra sus alambres:


Cosas veredes en estos tiempos. De los viejos tiempos quedan algo más adelante las tapias y ruinas de un viejo convento:


Y en el cauce del Najerilla, una represa de central eléctrica o de riego, no sé muy bien.


Quedaba por delante lo más bonito: pasar bajo las paredes de las peñas y seguir el GR hasta el punto donde habíamos salido...:


...pero ay, ay, ay. Al llegar a una puerta que también parecía para el ganado, no ver marca alguna de que el GR pudiera continuar a la derecha de la valla que seguía a la puerta (más parecía que fuera un sitio para mear...), pasamos por la puerta (en realidad un somier), dejamos a la izquierda una construcción agrícola con un par de perros ladrándonos y seguimos hacia Anguiano hasta llegar a lo alto de la roca donde está la cueva del Nuño y asustarnos un poco porque si seguíamos por ahí nos íbamos al vacío...:


Cabreo monumental con los marcadores del GR, vuelta hacia la granja para coger el camino por el que se llega a ella desde la carretera, cruzar el Najerilla por un viejo puente y sentir la humillación de hacer el último kilómetro y pico hasta Anguiano por la carretera:


Por si os toca ir por ahí, aquí os pongo lo que hay que hacer: al llegar a la puerta del somier, irse por su derecha (donde parece lugar discreto para hacer tus necesidades) y subir al pequeño lomo de las peñas para bajar por el pequeño barranco y llegar a la zona donde el sendero tiene hasta vallas de madera... (me cagüen el despilfarro por un lado, y en la mala señalización en los puntos claves por otro):


Qué se le va a hacer. Vuelves a casa después de haber recorrido por senderos magníficos una isla perdida en el Océano Indico y te despiertas recordando que en la Consejería de Medio Ambiente de tu Autonomía hay más funcionarios que cabezas. Hay que llevar gps y tracks cargados para todas las opciones que se te ocurran sobre la marcha. Porque si te fías de nuestros marcadores de senderos, ¡incluídos los GR!..., vas dado.

Borrones aparte, precioso recorrido de algo más de 16 km y magnífico día. Y para acabar, nuestro track puesto en el google con relieve:




miércoles, 13 de mayo de 2015

184. TRAVESÍA MATUTE - VALVANERA. LA RIOJA. (15,8k, 770+)



Precioso recorrido de media montaña de 15,8 km y 770+ muy suaves (o que se suben sin sentir) que los habitantes de Matute hacen el 8 de mayo como romería a la Virgen de Valvanera y que nosotros hicimos muy gustosos este año 2015 por invitación de Carmelo Hernáez y Judith Loza.

El recorrido no está marcado por lo que espero que nuestro track o las indicaciones de este post les sean útiles a quien lo quiera hacer. Obviamente se necesitan dos coches o...  la caridad de algún otro peregrino a Valvanera para volver al punto de salida.

Lo hicimos en 4 horas y 23 minutos con unos cuarenta minutos para el almuerzo, es decir, en 3 horas 45 minutos de marcha efectiva.


La salida de Matute es la parte más pendiente pero no tiene mayor complicación. Se empieza desde la plaza junto a la iglesia subiendo directo en plan atajo hasta una revuelta de la pista que sale del pueblo en dirección a la peña del Alba y que es muy evidente por los cinco mojones de hormigón que hacen de quitamiedos. No llega al kilómetro. A partir de ahí seguimos la pista adelante pero en el km 1,6, para evitar una larga vuelta de la pista, atajamos por un sendero a nuestra derecha  que pasa justo por debajo de la Peña Tobía:


Realizado el atajo, el sendero nos devuelve a la pista justo en el km 2 y seguimos por ella con Peñalba al frente:


El atajo nos ha privado de las perspectivas del barranco del salto del agua pero aún consigo hacer una foto hacia atrás y a contraluz para ver la "redondilla":


Otro momento muy importante del recorrido que no está marcado y para el que hice la siguiente foto, es el inicio del sendero por el que vamos a ganar altura en las faldas de Peñalba (en el track parece coincidir con el km 4).


Aparte de esta entrada hay otra un poco más frecuentada un poco más adelante pero en seguida se juntan en uno sólo y se comienza a ascender por una ladera cóncava que nos permite ver a otro grupo de romeros que va por delante nuestro:


El sendero nos lleva al collado de Peñalba que tanto nos costó ganar en la excursión circular con ascensión improvisada realizada el pasado mes de septiembre y que conté en Montes 165. En la siguiente foto, Judith Loza dejando atrás Peñalba (km 5,5):


A partir de ahí el sendero cumbrea suavemente o ladea por la vertiente sur del cordal durante unos 2 kms y se interna de vez en cuando en algún robledal (incluso hayedo) hasta alcanzar la amplia majada del Manzanar (km 7,5).





Momento en que salimos del bosque y avistamos las praderas del Manzanar con las últimas nieves del pico San Lorenzo al fondo.


En el Manzanar hay un abrevadero y una llegada por pista. El sendero se pierde en el verde y se recupera de nuevo gracias a un indicador muy rústico hecho con los huesos de algún animal. Atentos a ese punto (km 8 del track) porque puede cambiar o desaparecer.


El sendero baja un poco en dirección a un hayedo de la falda norte del cordal.



Luego se interna en el mismo, se cruzan dos arroyos, nos encontramos con un cruce en Y sin indicaciones pero donde no hay pérdida: el de la derecha baja hacia el río Tobía, así que hay que seguir subiendo por el de la izquierda. En plena ascensión el sendero da un giro de 180º y enseguida salimos a una pequeña campa que llaman "de las Brujas" (km 9,5). Como se me pasó hacer foto en ese tramo, amplío el recorrido de google earth en ese punto y lo señalo debidamente:


Buena parte de los romeros que habían salido antes que nosotros estaban almorzando en la campa de las Brujas donde antiguamente (según me cuenta Carlos Muntión) los chiquillos daban volteretas, pero como no parecía haber más fiestas que las viandas y corría una fina brisa que prometía dejarnos fríos, preferimos seguir hasta el siguiente y último collado por una senda larga pero nada costosa que discurre por la ladera norte del llamado Pico de la Rioja


Rosalía llegando al punto más alto del recorrido. Un poco más abajo y al otro lado de ese collado hay una fuentecita con un solitario árbol que es el punto donde almorzamos (km 11,8 de nuestro track). Se me pasó hacer la foto del animado almuerzo pero al menos hice una del lugar cuando ya nos íbamos:


A partir de ahí sólo queda el descenso de unos 4 kms a Valvanera. Primero ladeando el cordal para dar con el siguiente barranco:


Y una vez en el barranco, llamado del Cristo, pasar a la margen derecha aguas abajo y seguir el marcado sendero sin más dudas que las que pueden encontrarse en las ramificaciones de la llegada a Valvanera donde el bueno o principal se aleja del barranco para ir a parar a la parte alta de los edificios que componen el monasterio.




A falta de foto de cima pongo la que nos hicieron a los cuatro en la llegada:


Y una de la Virgen de Valvanera, objetivo religioso de la romería.


He dicho que el equipo éramos cuatro pero en alguna que otra foto se ha podido ver al pequeño podenco andaluz de Carmelo que nos hizo mucha gracia con su alegría, así que la tradicional selfi de toda excursión en el punto de llegada fue con "el Quinto", que así llama, y que casualmente, aquí fue también el quinto del grupo.


Ah! y una foto más, porque como buena romería no podía faltar la comida de grupo y familia, que en esta caso fue con la cuadrilla de Carmelo y otros amigos: